PENSAR ESTRATÉGICAMENTE LA EDUCACIÓN DEL SIGLO XXI: UNA NECESIDAD IMPOSTERGABLE

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PENSAR ESTRATÉGICAMENTE LA EDUCACIÓN DEL SIGLO XXI: UNA NECESIDAD IMPOSTERGABLE

Pensar estratégicamente la Educación del siglo XXI; una necesidad impostergable, sin dudas constituye una necesidad impostergable que rebasa los horizontes de las instituciones escolares y por ende implica la obligación de entenderla como un complejo cultural articulado con y por otros procesos que impone el nuevo entorno en el que nos hallamos y del cual somos parte importante.

El solo hecho de que estamos transitando un año bisagra (2021) no solo por las cuestiones particulares de la pandemia que estamos atravesando, sino también por los nuevos actores que impactaron de lleno en nuestras vidas como ser las nuevas tecnologías y la profusión con las mismas (realidad virtual, algoritmos, big data, etc), cuestiones que van cambiando de a poco la forma en que se diseña por ejemplo la idea de educación de calidad, profunda, significante y desafiante, en si la denominada educación del futuro.

En mi reciente obra bibliográfica publicada este año (2021) por la Editorial Phillos Academy denominada: Cuarta Revolución Industrial: análisis estratégicos; manifiesto y sostengo que estamos ante la mayor revolución que se haya experimentado jamás en la historia de la humanidad tanto en su alcance, complejidad y velocidad. A raíz de ello también ha cambiado nuestra forma de relacionarnos, escribir, aprender, etc.

Por eso el hoy y el mañana deben articularse y combinarse de una manera disruptiva como la revolución misma que estamos atravesando, sin dejar de recordar que estamos formando niños y niñas ahora, pero para las sociedades del futuro, para ciudadanos de las próximas generaciones, como así también entornos sociales y laborales que no solo aún no se definen, sino que se hallan sujeto a una dinámica propia de esta etapa epocal.

Entonces llegamos a la conclusión de que la mejor forma de ir construyendo ese futuro es centrarse en el “presente”, en el “ahora” y articular discursos, practicas, proyectos, porque mientras seguimos especulando sobre esa educación del mañana, la educación misma ya está definiendo nuestro futuro, y repito es en este preciso momento que esta ante nosotros la posibilidad única de transformación que no debemos ni podemos dejar escapar.

También creemos propicio que la educación en nuestro país debería contemplar la formación de espacios de contención más sanos para niños y adolescentes, con esto nos referimos a que además de aprender contenidos y vincularlos con los dispositivos inteligentes, puedan también generar vínculos afectivos.

Con la pandemia que convivimos diariamente y aun azota al mundo, observamos la necesidad del vínculo, debemos poner sobre relieve la importancia de las emociones en el aprendizaje, pero no cualquier tipo de vínculos porque sabemos que vivimos en un ambiente digital que caracteriza al mundo contemporáneo y ello ha creado una nueva manera de comunicarse de vincularse, es decir nos acercaron de los que están lejos nuestro y nos alejaron de los que se hallan cerca.

Generar aulas sanas donde se pueda cuidar la autoestima de los alumnos y que no sean rehenes del ciberbullying, porque vemos muchos chicos apagan sus cámaras porque tienen miedo a la burla o exposición y la falta de regulación del ciberespacio que es el entorno virtual donde co-habitamos sujeto-sujeto o sujeto-objeto.

En lo referente a los contenidos en cuanto al trabajo en las aulas (hoy ante una gran disyuntiva, merced al gran número de contagios, de continuar con el sistema o volver al sistema on-line), el paso a futuro será evaluar cuales son los contenidos necesarios e imprescindibles con el objeto de lograr una educación completa y de calidad, donde los mismos capten principalmente la atención del educado. Hoy más que nunca trabajar las habilidades blandas es un imperativo que demanda el mundo actual.

Por último, es dable reafirmar que la educación es el más efectivo motor de la transformación que necesita nuestro país. El lenguaje no es una simple herramienta más para comunicarnos, sino que es la base de nuestro pensamiento, es el impulsor del conocimiento y a partir de él, somos capaces de entendernos y a través del mismo será la llave para saber descifrar ese futuro que ya se halla entre nosotros y a través del presente lo deberemos ir construyendo y mientras más y mejores sean las experiencias de aprendizajes que desarrollemos, más fácil será el encuentro con el otro distinto a nuestra persona misma.

Justamente por todo lo enunciado, quienes de una u otra manera formamos parte del sistema educativo debemos saber que la realidad que vivimos nos es uniforme y lejos de temer a la incertidumbre, abrazar la posibilidad de crear, recrear y resignificar nuestros contextos y nuestras posibilidades.

“LA MEJOR MANERA DE PREPARARSE PARA EL FUTURO ES CON MAS Y MEJOR EDUCACION Y LA UNICA MANERA DE DECIFRARLO, ES IR CONSTRUYENDOLO”.

FUENTES CONSULTADAS

https://www.argentina.gob.ar/noticias/educacion-para-el-siglo-xxi-comunicacion-y-transformacion-social-por-alejandro-finocchiaro
https://www.infobae.com/educacion/2021/03/17/como-se-piensa-el-futuro-de-la-educacion/
https://fundacionsantillana.com/presente-y-futuro-de-la-educacion/

Cuarta Revolución Industrial: análisis estratégicos. Autor: Mario Ramón Duarte. Edit: Phillos Academy (2021)

Christus Vivit. Autor: Ss. Francisco. Edit: Ediciones Paulinas (2019)

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