Noticias

La escuela que más temprano abre sus puertas en el país

En Andresito, a unos 300 kilómetros de Posadas (Misiones), comenzó a funcionar el Jardín de Cosecha Zamba, desde las 4 AM, para los hijos de los tareferos de la yerba mate

Se inauguró en Andresito el Jardín de Cosecha Zamba, una escuelita orientada exclusivamente a los hijos de los cosecheros de la yerba mate -tareferos-, que abre a las 4 de la mañana, la hora en que los padres van al yerbal a trabajar.

Los tareferos pertenecen al último eslabón en la cadena de la yerba mate, son trabajadores rurales que con sus machetes cortan la hoja verde de la planta de yerba y la llevan en ponchos hasta los transportes que en menos de 24 horas la trasladan al secadero.

Como no tienen dónde dejar a sus hijos y cobran por la cantidad de hoja que cosechan, no es raro que los hijos de los tareferos acompañen a sus padres al trabajo en el yerbal. El establecimiento educativo es un nuevo enfoque en la política de erradicar a los más chicos del duro trabajo en el yerbal y tiene como particularidad que es una solución pensada por los pequeños productores y tareferos.

Andresito es una localidad ubicada, literalmente, en la punta superior derecha del mapa de la Argentina. Es la localidad más alejada de la capital misionera (300 kilómetros) y conocida por la productividad de sus yerbales.


En los últimos años, Andresito vivió un auge de prosperidad del “oro verde”. Allí están dos de los cuatro principales exportadores de yerba mate (Grupo Kabour y Grupo Kassab) y la cooperativa Andresito, que está entre las 15 principales yerbateras del país.

El Jardín Cosecha Zamba es el primer establecimiento y una prueba piloto que podría continuar con la instalación de otros similares a lo largo y ancho de toda la provincia. La inversión de $6 millones estuvo a cargo del gobierno nacional, a través de la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf), y la Asociación Civil de Productores Yerbateros del Norte (Acpyn). También hubo aportes del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) y el Ministerio de Trabajo de Misiones. La yerbatera CBSé, que tiene secaderos en la zona, también hizo aportes para el equipamiento, al igual que las cooperativas Agrícola Unión, Italia y la mencionada Andresito.

Del campo a las periferias

Con un edificio flamante construido para este fin, el espacio de contención está en una zona estratégica de Andresito, en los barrios Villanueva, Primavera y 20 de Junio, donde se concentran más de 1600 familias.

En las últimas dos décadas, los tareferos se fueron urbanizando e instalando en las periferias de los pueblos. “Antes solían vivir más en el campo, cerca de los secaderos había siempre algún barrio precario donde se instalaban las familias”, explicó Cristian Klingbeil, productor tealero y yerbatero y vicepresidente de APAM.

“En primer lugar lo que queremos es garantizar al Estado y a los consumidores de yerba mate que nosotros no somos esclavizadores de mano de obra infantil ni de trabajadores. Nos unimos para que los padres puedan cobrar bien y dejar a los niños en un lugar para que estén seguros”, contó Julio Peterson, presidente de Acpyn.

Prueba piloto

Si esta experiencia funciona bien, la intención del gobierno de Misiones es promover la

apertura de centros en toda la provincia. Se los denomina Centros de Buena Cosecha para el sector yerbatero y se distribuirán privilegiando a las zonas donde se radican la mayor cantidad de tareferos.

El jardín tarefero sigue los pasos de la solución que se encontró en Cuyo para los cosecheros de la vid. Hace más de diez años se crearon los Centros Socioeducativos Rurales (CSER), destinados a contener a los hijos menores de 16 años de los trabajadores rurales, durante el tiempo de la cosecha de la vid y otros frutales, con un modelo de gestión asociado entre Estado, sindicatos y empresas.

Actualmente, la iniciativa alcanza a niños y adolescentes hasta de 18 años, en coincidencia con lo establecido con la ley 26.390 que prohíbe el trabajo infantil y protege el trabajo adolescente. En Salta funcionan también Centros de Buena Cosecha para contener a los hijos de los trabajadores rurales y los pequeños productores tabacaleros.

Productor y trabajador

Otro actor importante en esta iniciativa en Misiones es el Sindicato Único de Obreros Rurales (SUOR). “El primer logro fue que el Jardín de Cosecha se abra a las 4 de la mañana. El segundo, la articulación de la primera cadena de la yerba mate: el productor y el trabajador”, explicó  Ana Cubilla, titular del SUOR.

“Me acuerdo que cuando hacía frío mi mamá hacía un fueguito para calentarnos las manos y poder seguir tarefeando”, recordó Margarita Mendoza, tarefera desde los siete años y que hoy celebra la apertura de Zamba.

“Es muy importante este lugar para nosotras y sobre todo para los chicos que van a estar seguros y cuidados mientras yo tarefeo”, agregó.

Rosana Antúnez, nacida y criada en Andresito, relató que las mujeres trabajadoras rurales nunca contaron con un espacio de cuidado y atención para los niños. “Tengo 14 hermanos y soy la mayor. Yo no pude estudiar porque tenía que atenderlos y mi mamá y papá trabajaban en la yerba. Si mis papás faltaban al trabajo, nos faltaba la comida”, expresó Antúnez.

Zaira, Sabrina y Sofía tienen 7, 10 y 8 años y son algunas de las niñas que podrán asistir a Zamba en su propio barrio, mientras sus padres tarefean y “cortan madera”.

“Yo estoy feliz porque quiero venir todos los días y jugar, ver los chicos jugando y feliz”, contó una de ellas. En tanto, Marga, Lourdes, Patricia y Alejandra integran junto a otras mujeres el proyecto Vistiendo Tareferos, una iniciativa de cooperativa textil mediante la cual elaboran alfombras y colchas con materiales reciclados y donaciones.

Fuente: La Nación

Con informe de María Florencia Goncalves

Más Noticias

Suscríbete y recibe las novedades en tu email

Sígueme en las Redes