José Martí y la educación para Nuestra América.

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José Martí y la educación para Nuestra América

La obra del cubano José Martí es testimonio de un raigal amor a la patria y compromiso con el destino de las naciones latinoamericanas. Uno de sus rasgos fundamentales es su carácter revolucionario que transitó del anticolonialismo al antiimperialismo y está caracterizada por el humanismo práctico.

 El pensamiento de este autor puede calificarse de abierto, integrador, creativo y didáctico, sin que se lo pueda etiquetar ni filiar en ninguna doctrina.

Su obra está caracterizada por el humanismo práctico, en tal sentido, fue heredero de una tradición de pensamiento humanista universal y especialmente cubano y latinoamericano, a la que enriqueció y elevó una dimensión universal. Especial significación le imprime este rasgo a su concepción de la educación.

 Tomó sus impresiones de la propia vida, la reflejó sin moldes ni esquemas y con gran autonomía, aspecto que se expresó en su ideario educativo. Manifestó también una especial sensibilidad de respuesta a lo natural, de tomar la naturaleza como fuente de inspiración y de conocimiento.

 Afirma que educar es depositar en cada hombre toda la obra humana que lo ha antecedido, es hacer a cada hombre resumen del hombre viviente, hasta el día en que vive; es ponerlo al nivel de su tiempo, para que flote sobre él y no dejarlo debajo de su tiempo, con lo que no podrá salir a flote; es preparar al hombre para la vida.

 El practicismo que defendió aparece como alternativa pedagógica ante la educación memorista y enciclopedista, que provoca un acentuado divorcio de los problemas de la vida y las necesidades del hombre. Martí insistió en no brindar una educación meramente práctica o utilitaria, que forme al hombre para el trabajo y con el excesivo afán en su existencia material, en olvido del cultivo de la forma bella de manifestación del hombre: la espiritual. Señalo la importancia de educar para la paz, el desarrollo y la independencia.

La concepción martiana de la educación refuerza la importancia de la educación del espíritu, de los sentimientos, del amor a la tierra en que nació, la necesidad de estimular la independencia de cada hombre en su formación. Educar es preparar al hombre para la vida. Y se manifiesta a través de un conjunto de líneas directrices que responden a un fundamento históricológico a escala continental.

 Al señalar la condición mestiza de Nuestra América, Martí subraya algo medular de la identidad continental que son sus aspectos vitales y desde los que se debe formar al hombre para enriquecer esa identidad como algo vivo, siempre en crecimiento y desarrollo. Lo autóctono, lo diferente y especifico, edifican una dimensión mayor hacia o para la que debe formarse el hombre.

 La situación histórica en la que vivió Martí lo convierte en un caso sui géneris entre los pensadores y políticos latinoamericanos del siglo XIX; en efecto, lleva a su término la gesta iniciada por Bolívar. En el fondo pertenece a la generación de los unificadores y es también precursor de la generación del 900 y la segunda independencia, esta vez contra Estados Unidos.

 Para Martí conocer es resolver. Conocer el país y gobernarlo conforme al conocimiento es el único modo de librarlo de tiranías. La universidad europea ha de ceder a la universidad americana. La historia de América, de los incas acá, ha de enseñarse al dedillo, aunque no se enseñe la de los arcones de Grecia. Nuestra Grecia es preferible a la Grecia que no es nuestra. No es más necesaria. Los políticos nacionales han de reemplazar a los políticos exóticos.

Martí trató de estimular el interés por el conocimiento, la búsqueda por sí mismo, como vía de desarrollar en cada niño el autodidactismo y el crecimiento personal para ser sujeto libre y protagonista de su destino.

 Su pensamiento prioriza y jerarquiza una acción donde la educación sea liberadora y no reproductora de mecanismos de perpetuación de subordinación cultural.

Dr. Miguel Ángel Barrios

Dr. Miguel Ángel Barrios

Profesor de Historia, Magister en Sociología, Magister en Educación, Doctor en Educación, Doctor en Ciencia Política-Universidad del Salvador-Bs. As.

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Dr. Miguel Ángel Barrios

Dr. Miguel Ángel Barrios

Profesor de Historia, Magister en Sociología, Magister en Educación, Doctor en Educación, Doctor en Ciencia Política-Universidad del Salvador-Bs. As.

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Fuente:  BARRIOS, Miguel Ángel. El latinoamericanismo educativo en la perspectiva de la integración regional. Editorial Biblos. Colección Educación y Sociedad.  Año 2011.

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