Hay una razón que nos convoca

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Hay una razón que nos convoca

La escuela,  es una hermosa razón para que nos convoque a todos, para que sea uno de esos puntos a acordar a largo plazo, así la educación pueda ocupar un sitio preponderante en la agenda política de nuestros país. Es tiempo de acordar y proyectar unidos y sin intereses mezquinos, para definir el renacimiento de la escuela, estableciendo políticas públicas  sobre educación, para que sea prioridad y ocupe el lugar que colabore a poner de pie a nuestro país.

Sería interesante que este  renacimiento se pueda dar dentro de un sistema educativo fuerte, claro, homogéneo, que acompañe a todas las provincias y logre unificar el proceso educativo para alcanzar  los niveles que conforman la estructura del sistema educativo. Un nuevo escenario donde encontremos una escuela contenedora, integradora, interesante, con  todos sus niveles vinculados para que el alumno se integre naturalmente a las diferentes etapas educativas, evitando cambios  traumáticos al ingresar al secundario o universidad, esto generalmente es motivo de abandono. Es fundamental la integración entre los niveles para que el secundario pueda contener a ese alumno y no se transforme en un espacio que solo los expulsa. La escuela secundaria debe preparar al futuro  egresado para que esté apto para ingresar a una carrera universitaria, preparado para proyectar su vidas e ingresar al mundo laboral.

El Dr. Miguel Barrios en su libro” el latinoamericanismo educativo en la perspectiva de la integración regional”,  nos invita a mirar las cosas de la educación y la escuela desde la política. Una invitación a considerar la escuela como una herramienta dentro de una estrategia de construcción de un nuevo campo político. Por eso, considero que el Estado juega un rol fundamental en este nuevo paradigma, un Estado que debe animarse a ponerse los pantalones largos y actuar, ser protagonista en un cambio real y devolverle a la escuela, al docente el protagonismo despojado en algún momento. Repensar un nuevo docente para este renacimiento de la escuela y para eso es fundamental que cada actor se sincere y se anime a buscar la excelencia.

En este renacimiento de la escuela es esencial  acompañar la formación del docente, con actualización permanente. El mundo en estos últimos quince o veinte años nos ha puesto frente a grandes y profundos cambios, y no hemos estado a la altura. Estamos quedando afuera sin reflejos para responder y dar respuestas. Es necesario reaccionar y actuar desde la educación para dar vuelta esta crisis de valores que vivimos, para intentar garantizar que las futuras generaciones puedan ser los protagonistas de un país prospero.

La Universidad juega un rol clave, puede ser el espacio para impulsar el cambio y promover el desarrollo, el crecimiento y jerarquización de una profesión vapuleada en los últimos años. Hay que pensar en un docente de todos los niveles con título universitario, para que esa formación pueda  ser continua y  especifica. Que el docente tenga la posibilidad a acceder a carreras de grado y alcanzar una formación que acompañe a este renacimiento de la educación.

El renacimiento de la educación tiene que estar acompañado de una inversión.  Considerando el presupuesto educativo como cálculos sólidos, sabiendo que lo invertido este bien destinado,  destinar los recursos correctamente para convencer a todos  y retomar esa confianza  perdida.

Es momento de pensar entre todos, encontrar un camino para ese renacimiento de la educación de gestión pública. Es necesario colocar a la idoneidad en un primer plano ante estos temas, personas, equipos de trabajos, que se dediquen a pensar en proyectos reales, a largo plazo para transformar a la educación en una política de Estado

Pensemos a la escuela como una herramienta dentro de una estrategia de construcción de un nuevo campo político, interesante reflexión del Dr. Miguel Barrios, porque desde allí se empieza a concebir el futuro de la sociedad, y fortaleciendo la escuela ayudaría a lograr mayor igualdad.

Daniel A. Traverso

Daniel A. Traverso

Docente y Columnista

Más artículos del autor

¿Te gustó este artículo?

Suscríbete y recibe las novedades en tu email

Últimos Artículos

Sígueme en las Redes