EDUCAR: LA MEJOR PREVENCIÓN

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          Las alertas sanitarias y epidemiológicas tanto del COVID-19 (Coronavirus) como del Dengue, dejaron al descubierto la importancia de Educar en la prevención y contención de enfermedades, ya desde la primera infancia.


          La Atención Primaria de la Salud (APS) desde enseñanza e información sobre medidas preventivas y paliativas comunitarias, generan un sistema que evita la propagación exponencial de epidemias (pandemias), al reducir o limitar los vectores patógenos (por ejemplo la proliferación del mosquito Aedes Aegyptis).


          Los protocolos de seguridad e higiene, la formación (capacitación) de Referentes Pares, hace a la primer medida que reduce el contagio en esto de enfermedades transmisibles.


          Desde la Educación Comunitaria, pese a la emergencia sanitaria y epidemiológica por el Dengue en la provincia de Misiones (Argentina), los procesos educativos han llevado a cero los casos de este virus en la comunidades y domicilios intervenidos.


          Esto significa, que el abordaje educativo-comunitario anticipando (posibles) brotes, trae un resultado de actuación con ciencia y conciencia de impacto tangible y cuantificable a corto plazo.


          Las campañas educativas (en este sentido) deben ajustarse a los procesos sociales y/o climáticos propios de estas situaciones (calor, lluvias, zafras, etc.), no actuando cuando instaurada la enfermedad, ya deben entrar en juego elementos y recursos sanitarios e institucionales.


          Formar/educar, que trasciende a un folleto informativo o un “aviso”, implica sensibilizar y concientizar en impactos sociales, económicos y productivos de las comunidades/grupos trascendiendo la mera (pero vital) descripción sintomatológica y formas de propagación.


          La real educación social, llega de la mano de entender y comprender que el arribo de una enfermedad no solo implica cuidados, medicamentos o hasta incluso, posibilidad de morir.


          Se trata entonces no de spots publicitarios sobre cómo se transmite o detecta, sino de tomar noción referencial de los riesgos que un pueblo o sector entero enfrenta de instaurarse tal o cual enfermedad (en humanos y/o animales).


          Así llevamos a cero los casos de toxoplasmosis, leishmaniasis, Dengue, sarna, lepra, hidatidosis y pediculosis en los casos abordados (grupales o individualmente).
Todo ello tan solo con un par de hojas y unas tizas.

Prof. Julio Manuel Pereyra (Uruguay/Argentina)

Prof. Julio Manuel Pereyra (Uruguay/Argentina)

Educador Comunitario/Docente de Apoyo a la Inclusión.
Escuelitas Ambulantes "Caminos de Tiza"

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Caminos de Tiza (Argentina) U

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