Un nuevo escenario que invita a pensar

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Un nuevo escenario que invita a pensar

Cuando me refiero al renacimiento de la escuela, es preciso pensar en sus actores, en aquellas personas que son parte de una institución, los que  a diario se vinculan con sus alumnos  creando lazos fundamentales a fin de intentar lograr el progreso en la educación de los alumnos. Seria significativo encontrar un docente motivado y que pueda desarrollar capacidades para mantener incentivado a sus alumnos. Potenciar la empatía o sea saber cómo se sienten sus alumnos. Hay estudios que confirman que un maestro empático mejora la motivación y las habilidades en los niños, como la lectura, la escritura, aritmética. Es necesario que las aulas sean ambientes positivos, cálidos para aumentar la motivación en los chicos.

El docente debe ayudar a facilitar el aprendizaje, desde muy temprana edad debe lograr un buen vínculo con sus alumnos, porque  esa buena relación seguramente ayudará a crear ese ambiente adecuado, esa calidez que el alumno necesita para poder potenciar ese deseo de aprender y estudiar, a mantener o recuperar una buena autoestima, que el alumno este convencido de sus posibilidades. La escuela tiene que ser el ambiente donde ese pequeño pueda sentirse bien frente a sus pares y que sea el trampolín para que aprenda a superarse, reconocer sus fortalezas, habilidades y alcanzar las primeras metas planteadas.

Aristóteles, nos dejo el pensamiento que “educar la mente sin educar el corazón, no es educar en absoluto”, entonces pensaba que la escuela debe ofrecer ese espacio para efectuar ejercicios de afectividad con los alumnos, tener en cuenta el desarrollo afectivo y emocional de los niños. Elementos claves para el desarrollo del aprendizaje, no hay que olvidarse que las emociones, los sentimientos están presente a lo largo de nuestras vidas. Los estudios afirman que una persona con un desarrollo afectivo y emocional apropiado será una persona segura de sí misma, con una autoestima que ayudara a ese alumno a potenciar todas sus capacidades.

Hoy la escuela necesita un docente que pueda reconocer el conflicto, y enseñar a manejar situaciones conflictivas, a reflexionar mediante actividades lúdicas, la relación entre el sentir, el pensar y actuar. Un docente conocedor  de las nuevas realidades para que pueda estar atento para controlar el mal humor, la ira de los alumnos, padres, comprender como hacer para descargar tensiones sin lastimar al otro. Un maestro que no debe dejar de escuchar, tener la escucha activa es importante para todas las ocasiones que se presenten.

Uno de los inconvenientes que  presenta habitualmente el docente es la dificultad  de mantener el control del grupo en el  aula para poder alcanzar ese ambiente adecuado para el aprendizaje, para esto es fundamental establecer reglas claras y sostenerlas en el tiempo, para poder así transmitir una disciplina y no perder el respeto de sus alumnos. Esto facilitara al maestro para que evite situaciones que lo hacen sentir desbordados, estas escenarios desgastan tanto al docente como el mismo vinculo con sus alumnos.

Hoy, el contexto es otro, demanda de otro docente, comprometido, responsable, especializado, que  esté a la altura de las circunstancias. La nueva escuela debe presentar los mejores actores y los encargados de organizar estos nuevos espacios deben pensar en la formación del futuro maestro, para que el mismo se sienta respaldado, fuerte, claro y motivado.

Daniel A. Traverso

Daniel A. Traverso

Docente y Columnista

María Silvia Vella

María Silvia Vella

Lic. en Psicología. Psicóloga social, Técnica en Violencia de Género y Coach Ontológico

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