“EL PATIO DE RECREO, UN ESPACIO DONDE SE PRESENTA CON MÁS FRECUENCIA EL ACOSO ESCOLAR”

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“EL PATIO DE RECREO, UN ESPACIO DONDE SE PRESENTA CON MÁS FRECUENCIA EL ACOSO ESCOLAR”

El patio de recreo, como ya lo hemos mencionado en los dos artículos que anteceden al presente, si bien es un espacio escolar que permite a los estudiantes salir de la rutina de clases y sentirse liberados, la diversión, el desarrollo de destrezas grupales, la vivencia de valores, tolerar la frustración, el aprender a negociar, entre otras actividades también suele ser uno de los lugares con mayor incidencia en acoso escolar.

Según el psicólogo noruego Dan Olweus (1998) uno de los pioneros en el tema de acoso escolar citado por Rodes (2010) el acoso es el tipo de violencia escolar en el que un alumno es sometido por otros compañeros a un comportamiento que le causa daño físico o psicológico y cumple características tales como situación de maltrato persistente entre compañeros, ausencia de provocación, indefensión, desigualdad física, psicológica o social, intimidación e incapacidad para defenderse; ocurre fuera de la mirada del adulto.

De acuerdo a diversos autores las causas del acoso pueden ser la falta de valores, flexibilidad en la educación familiar, influencia de modelos promovidos por los medios de comunicación, acceso a internet sin orientación ni límites, la falta de empatía, creencias, costumbres, ausencia de atención y cariño familiar, falta de implicación de la comunidad educativa, etc.

Las consecuencias para quien lo sufre pueden ser cambios en los patrones de alimentación y sueño, inestabilidad emocional, pérdida de interés en las actividades, disminución del rendimiento académico, baja autoestima, problemas psicosomáticos, pensamientos suicidas, fobias, alteraciones de la conducta, etc.

Una de las aportaciones más valiosas de Olweus es el conocido Triángulo del acoso, que sitúa en cada uno de los vértices a los protagonistas: Agresor, Víctima y Testigo. La gran aportación de este triángulo es que el acoso no es cosa de dos, de uno que agrede y otro que recibe, sino que es un acto social, en el que los testigos juegan un papel decisivo. Sin testigos no hay acoso. Su papel de refuerzo es necesario para que se den estas conductas.

El maltratador obtiene recompensas sociales que aumentan su poder y su prestigio dentro del grupo, aumentando así su baja autoestima. Si alguien le baja los pantalones a otro en el patio y los testigos se ríen, continuará sucediendo. Si nadie se ríe, dejará de hacerlo.

En esta situación, el patio se convierte en un lugar ideal para realizar sus acciones de humillación: hay testigos y una escasa presencia de adultos.

Así, para que exista acoso, sólo necesitamos un agresor y un entorno que lo permita. Este entorno lo forman los testigos, la actuación del docente, los estilos educativos del centro y la comunidad educativa en su totalidad. No se trata tanto de aumentar la vigilancia, como de generar entornos seguros donde los testigos no refuercen esas conductas dañinas y ayuden a quien es objeto de esas acciones. Se llama empoderamiento.

El acoso escolar es una situación que preocupa y debe “ocupar” no solo a la comunidad educativa sino también a la sociedad, es un asunto que implica la participación activa y comprometida de todos. Dada su importancia amerita una investigación acerca de diversos programas de prevención del acoso en el mundo como la “Tutoría Entre Iguales” de Andrés G. Bellido, así como programas de detección e intervención, reflexión de las características etarias, observar los lugares donde más incide y el análisis del por qué ocurre.

Recordemos que el acoso escolar se da en lugares comunes con menor supervisión como lo es el patio de recreo en algunas instituciones, donde interactúan entre pares al realizar actividades recreativas de acuerdo a sus gustos y voluntad propia, su comportamiento esnatural al inventar juegos, reglas y desempeñar diferentes roles, juegan a imaginar diversas situaciones que deben resolver en conjunto. Realmente buscan ser aceptados por el grupo para no quedarse solos de esta manera se reafirman como individuos y consolidan su autoestima.

Ante este panorama debemos resaltar la importancia de favorecer un clima escolar que promueva la vivencia de valores, difunda información sobre lo que es y no es acoso escolar, dialogar sobre cómo actuar, identificar factores de riesgo para reconocer el acoso y prevenirlo. Podemos reducir la incidencia a través de prácticas de sensibilización, reconocer indicadores y promover el respeto a la diversidad. La estrategia sería entonces generar en los alumnos conocimiento del acoso y sus tipos, conciencia de qué hago y cuál es mi papel y obtener uncompromiso personal para generar el cambio.

Por lo tanto,la función directa de la comunidad educativa es aplicar programas de prevención eficaces durante todo el curso, que potencien el protagonismo de los alumnos, su participación directa en los procesos y la creación de un entorno seguro donde no se tolere el daño a los iguales. 

El clima escolar en cuanto a su organización interna, gestión de la disciplina y el grado de implicación del profesorado son factores determinantes para el aumento o disminución del acoso escolar.

Otras estrategias útiles son: realizar entrevistas individuales y aplicar sociogramas en diferentes momentos del ciclo escolar, observar las relaciones interpersonales y los juegos preferidos, los comportamientos; distribución en el área de recreo, estudiantes aislados o aquellos que siempre están cerca del profesor; aplicar diversos instrumentos y cuestionar al alumnado con frecuencia; incluir la educación emocional en elcurrículo; capacitación del profesorado para trabajar la inclusión y la convivencia basada en los valores siendo este sector el ejemplo congruente de tal fin.

Definitivamente incluir un programa eficaz de prevención del acoso escolar de manera permanente en la institución involucrando a las familias para que juntos:

                                                        “EDUQUEMOS PARA LA PAZ”

MARIA ESPERANZA LOPEZ DOMINGUEZ

MARÍA ESPERANZA LÓPEZ DOMÍNGUEZ

Master en Administración y Gestión de Instituciones Educativas en México, Licenciada en
Educación Preescolar.
Docente de preescolar y Directora Académica de los niveles
Estancia Infantil, Educación Inicial, Preescolar y Primaria.

Nota: Agradezco la colaboración del Psic. Javier Pérez Aznar experto en el tema del Acoso Escolar.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

  • Bisquerra, R.et al (2014). Prevención del acoso escolar con educación emocional. Ed. Desclee: Bilbao
  • Martínez, P. (2020). Maltrato entre iguales bullying 2020. Ed.Instituto Vasco de evaluación e investigación educativa: Bilbao
  • Rodes, f. et al (2010). Vulnerabilidad infantil, un enfoque multidisciplinar. Ed. Díaz de Santos: Madrid
  • Smeke, S. (2017). Por fin, fin al bullying, una guía para padres y maestros. Ed. Punto&coma: México

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