La matemática “da claves” para vivir mejor

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“El saber ofrece un poder” dice Adrián Paenza y asegura que se debe desmitificar a la matemática y que esa disciplina puede ser utilizada para informarse y tomar buenas decisiones en la vida cotidiana. Durante la charla que realizó en Aprendemos Juntos 2030, la plataforma de contenidos inspiradores del BBVA, el matemático rescata los conceptos más básicos de este lenguaje universal de los números.

Inició la exposición con una cuenta matemática que desorientó a la audiencia e hizo diferentes pruebas para demostrar que 20 dividido 5 es igual 14 -en video, al final de la nota-, una forma de descontracturar una disciplina tan dura como la matemática relacionándola con el tema central de su exposición: “Matemáticas para la vida real”. Luego compartió siete claves que explican cómo humaniza la matemática y de qué manera puede “simplificarnos” la vida diaria.

  • Socializar el conocimiento. El especialista afirma que existe un compromiso moral y ético de quienes han tenido posibilidades de recibir educación que es el de generar y socializar ese conocimiento aprendido. En otras palabras, dice que como en la matemática , “si alguien sabe algo, hay que compartirlo”.
  • Aceptar el error o el desconocimiento. Los humanos tenemos un problema en decir “no entiendo” o “no sé”. En general, la reacción que tenemos cuando sabemos algo que el otro no lo sabe, es reírnos. Eso nos pone un peldaño por encima, pero eso no es cierto. Cuanto más se acepta el desconocimiento, más posibilidades de aprender tiene una persona.
  • Acceder a la mayor cantidad de información. Quien está más informado, está en mejores condiciones para vivir y tomar decisiones. Lo que debemos tratar es lograr que esa información, sea para todos. El saber ofrece un poder. En el caso de la matemática, se debe desmitificar que es una ciencia que dice lo que está bien y hay que utilizarla para informarse y tomar buenas decisiones para la vida.
  • Cambiar la dinámica en la que afrontamos un problema y su solución. Siempre nos preguntaremos, ¿para qué sirven los teoremas, teorías, fórmulas matemáticas que aprendimos en el colegio y qué aplicación tienen en la vida cotidiana? En los colegios suelen enseñar primero la teoría y luego la aplicación. Si se lleva a lo cotidiano, lo primero que nos suele suceder es un problema y luego se trata de encontrar la solución aplicando lo aprendido. Por lo tanto, la enseñanza podría replantearse para llevarnos, como en la matemática, a resolver conflictos desde otro ángulo.
  • Animarse a ser creativo. Este es un lema que debe arrancar desde los primeros años de vida. Están equivocados aquellos padres y a docentes que señalan que las cosas se hacen o no se hacen de determinada manera. El camino es el inverso, hay que motivar a que cada niño y adulto tenga la posibilidad de pensar y hacerlo libremente. “Hay que valorar a las personas con ideas locas, que buscan la prueba y error en diversas situaciones mundanas”, explica Paenza.
  • Hay que cuestionarse todo. La matemática ayuda en eso: genera cuestiones anti intuitivas. Paenza afirma que vale la pena cuestionarse todo, a lo sumo la respuesta que tenemos hasta ahí es válida o no. “Y, en todo caso, vale la pena ponerla en duda”.
  • Incentivar la inteligencia colectiva. ¿Cuán importante es para el mundo? Si pudiéramos derribar las barreras idiomáticas, culturales, sexuales, si tuviéramos la alternativa de pensar todos juntos, para tratar de resolver los problemas de la humanidad, estoy seguro que nos iría bastante mejor que ahora.

Versión Completa. Matemáticas para la vida real. Adrián Paenza, matemático

Fuente: La Nación.
Plataforma del BBVA

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