LA ESCUELA: evolución-revolución educativa

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Nos comunicamos con el profe José, profesor de Primaria del CEIP Madre Teresa de Calcuta de Parla –Madrid-, para conversar y reflexionar sobre el escenario educativo.

 1 – ¿Cómo se adapta la escuela a esta nueva época de permanentes cambios? 

¿Es necesaria una revolución educativa o un cambio educativo? Esta pregunta es la caja de Pandora a un debate que si se abre puede dar tanto juego como controversia. Todos tenemos claro que la vida, la sociedad donde vivimos y crecemos, la escuela como institución generadora y abastecedora de conocimiento…han cambiado y con ellas se han modificado nuestras rutinas, pensamientos, hábitos, situaciones de aprendizaje… y es inverosímil pensar que todos estos cambios no vengan acompañados de otros que nos habiliten estrategias y herramientas para alcanzar la ansiada estabilidad en los anteriores. En el ámbito que nos ocupa, el educativo, es evidente que si hemos cambiado la manera de aprender lo primero que hay que preguntarse es si se ha cambiado la manera de enseñar, que sería el punto de partida donde sustentar todo lo demás.

La evolución es una acumulación lenta y gradual, de cambios cuantitativos; la revolución es un cambio brusco, radical y cualitativo. Ambos van inexorablemente de la mano. Una evolución, en cualquier aspecto, nos lleva a una revolución de lo establecido. Esa evolución debe ser gradual, constante, sostenida en el tiempo y el pensamiento, evitando las modas y los falsos mitos y no debe consistir en recolocar únicamente lo que ya había, sino que en muchos casos se trata de mirar con otros ojos y adaptar lo que tenemos, cogiendo lo mejor de aquello y añadiéndole lo mejor de ese nuevo rol educativo que empieza a anunciarse. Es la evolución quien prepara y cimienta la revolución y crea el terreno idóneo para que ésta deje de ser una utopía, siendo la revolución quien da sentido y forma a esa evolución convirtiéndola en el grupo de cambios y alteraciones que mejoran lo que ya había..

 En esa evolución-revolución educativa y en el cambio de mentalidad, la figura del maestro cobra importancia en grado máximo. No podemos querer enseñar de la misma manera que hace 50 años cuando la manera de aprender no es la misma. El docente ya no es el portador del conocimiento absoluto ni el único medio de transmisión del mismo. Hoy en día, estamos en el punto álgido de la era digital y expuestos a la sobre estimulación de contenidos a través de miles de medios que nos convierten en la diana perfecta de la falta de pensamiento crítico. Ahí debe empezar la evolución, en el cambio de paradigma de pensamiento que guía nuestra tarea. Es el momento de introducir CORAZÓN en las aulas, de entender que solo se aprende aquello que EMOCIONA y que, si TOCAS su CORAZÓN, ACTIVARÁS su MENTE…

No podemos pretender que todos nuestros alumnos sean matemáticos, médicos, abogados, profesores… tenemos que dejar que sean ellos quienes encuentren esas habilidades intrínsecas que les llevarán el día de mañana a ser grandes profesionales en cualquiera de las ramas laborales que hay o habrá y si buscar que cada uno de ellos y ellas sean FELICES. No enseñamos solo de cara a una futura estabilidad laboral que encima desconocemos, sino que principalmente deberíamos hacerlo para la VIDA. Porque la MAGIA de enseñar hoy consiste en transformar deberes y obligaciones en placeres y devociones ya que el verdadero aprendizaje nace de la pasión y en ese punto, el maestro, persona apasionada sabe el TRUCO...

En esa nueva concepción del proceso de enseñanza-aprendizaje, el maestro debe guiar, mostrar ese potencial y conseguir que el niño, sea consciente de esa capacidad que tiene y buscar la manera de convertirla en algo que le sirva el día de mañana. Para ello contamos con un poder infinito, super poder incluso, la MIRADA INCONDICIONAL, aquella que un maestro dirige a un niño y le infiere capacidades y super poderes para seguir creciendo y aprendiendo y que le convierten en lo que YA ERA: ÚNICO Y ESPECIAL… Pero ahora, ¡¡con la confianza de saber, que su maestro, su referente, CREE en ÉL y en sus posibilidades infinitas… 

   No quiero 28 niños de 10 en cada área, pero si 28 niños con las ideas claras de que esperan y cómo quieren organizar su vida cuando salgan ahí fuera…Para eso les debemos dotar de un espíritu crítico, de una capacidad emocional necesaria para enfrentarse al mundo, la empatía para gestionar sus emociones y adivinar las de los demás, el altruismo para no ser seres egocéntricos y poner al servicio del grupo mis habilidades, algo que hará que yo sea el primero que me enriquezca con las habilidades de los demás y mejore individualmente, la perseverancia como motor del cambio, nada se nos regala, todo llega cuando afrontas las cosas de una manera positiva y la resilencia para que  cuando veas una piedra en el camino la conviertas en un mirador desde dónde atisbar posibles soluciones…

Pero para llegar aquí, para cambiar el modelo de educación que tenemos, lo primero que tenemos que hacer es desmontar la educación actual…Es necesario desaprender primero para volver a aprender… ¡Yo me comprometo!  ¿Y Tú? ….

2- ¿Qué opinión tienes con respecto al rol del docente en este nuevo escenario? 

La vocación de enseñar…Para contestar a tu pregunta es necesario hacerse otra… ¿Qué significado tiene para mí la palabra ENSEÑAR? Y esta nos lleva irremediablemente a esta otra: ¿El maestro es una mezcla entre nacer y hacerse, nace o se hace? 

Tradicionalmente, la enseñanza se ha considerado como una profesión genuinamente vocacional, ENSEÑANZA y VOCACIÓN han ido e irán eternamente de la mano porque son dos palabras indisolubles en el fondo y la forma, dos vocablos irremediablemente destinados a encontrarse y unirse en otra que adquiere un significado aún más grande y de un valor incalculable: la de MAESTRO

 Ser MAESTRO es sentir dónde otros solo ven, es creer dónde otros dudan, es ponerse las gafas de la sensibilidad cada día al entrar en clase, es confiar en que lo INVISIBLE SOLO EXISTE PORQUE NO SE VE, es saber que QUIEN tiene MAGIA no necesita TRUCOS, es reconocer que tu PASIÓN es determinante en el aprendizaje de tus alumnos …

Se puede distinguir entre lo que uno” es”, lo que “debe ser” y lo que “tiene que ser”, pues la VOCACIÓN, se debería referir a esto último. No puede ser un propósito ni un proyecto, es algo que se nos impone desde el interior de nosotros mismos con una fuerza casi irresistible, tanta, que ir en su contra, en algunos momentos, puede causar frustración. A veces me pregunto si la palabra VOCACIÓN y DESTINO son una, pero enseguida me doy cuenta que solo es posible si nos referimos no al destino impuesto por las leyes de la naturaleza, sino al destino ese que surge de lo más íntimo de cada uno, ese que nos dice lo que tenemos que llegar a ser…

Por tanto y desde mi punto de vista, el MAESTRO es una “mezcla” entre nacer y hacerse, ya que un buen docente ya nace con la VOCACIÓN de ENSEÑAR o la va adquiriendo mientras viaja por la vida, marcado por el gran ejemplo de un maestro de la infancia, entre interminables horas de juego infantiles a ser maestros y entre sueños de convertirse en grandes educadores… Pero con el paso del tiempo, sus experiencias, su ilusión, sus ganas y su actitud van dando forma al verdadero maestro que lleva dentro. Es indispensable que toda VOCACIÓN vaya unida a una formación continua y a un deseo de seguir creciendo porque la VOCACIÓN se construye y sobretodo se fortalece desde la experiencia misma de la práctica docente… Por lo tanto, un MAESTRO nace, pero durante ese viaje lleno de magia que llamamos enseñar se va haciendo a si mismo ayudado de los verdaderos protagonistas de esta historia: sus niños. Las circunstancias, el escenario y todo lo que rodea a este proceso es parte del guión, pero lo que mueve todo es la VOCACIÓN.

3- ¿Dónde hay un maestro hay una escuela? 

Donde hay un maestro hay escuela y en ella está el centro neurálgico de todo; el AULA. El AULA es el ESPEJO del ALMA del DOCENTE, lo escuché una vez decir y creo que no hay definición más acertada. Siempre me dijeron que al menos, para sentirse pleno, hay que haber cambiado la vida de alguien al menos una vez, como maestros tenemos este privilegio a diario, una oportunidad que no debemos ni podemos desaprovechar tocando sus corazones.

¿Cómo es el aula del profe José?  

Cuando entras en el aula, entras en un mundo mágico, entras en el lugar dónde todo puede pasar, y esa es la percepción que como maestro debes hacer sentir a tus alumnos. La MAGIA, es un concepto que siempre fue conmigo. Mi mascota en clase es un Mago, CUCURUCHO, un personaje despistado, gracioso, que se equivoca, pero aprende del error y cercano que siempre me sirvió de nexo para conseguir ese feeling que necesita un maestro con sus pequeños, aún inmersos en el animismo propio de su nivel madurativo y evolutivo. Un aula debe ser un espacio de felicidad, de ilusión y de la magia necesaria para enseñar cada día mientras aprendo con ellos. En MI AULA, NO HAY HORAS, NI MINUTOS…HAY MOMENTOS. Cada día intento que lo primero que entre en ella (el aula), sea el CORAZÓN porque al momento aparece la MAGIA y el resto no se puede contar, simplemente se vive junto a ellos de una manera que no se puede describir…

El aula ideal es aquel que no está condicionado por 4 paredes, es aquel que se abre cada día para recibir las peculiaridades de quienes conviven allí, es un espacio libre de etiquetas y prejuicios donde la inclusión no es abrir la puerta sino dar la bienvenida, es un lugar de y para el disfrute y la felicidad, donde nos alegramos de los éxitos de los demás y reconocemos el error como el principio de todo aprendizaje, es la mezcla de las diferencias que lo componen, es respeto, empatía, perseverancia, resiliencia y emoción, es, en definitiva, el lienzo en blanco que vas pintando con los brillantes colores de tus alumnos… Un lugar confortable, cálido, repleto de confianza y miradas incondicionales, gestos, palabras. hacia nuestros pequeños, un espacio dónde los “peros” se transforman en ¿por qué no?, donde te das cuenta cada día que cuando más se aprende es mientras se enseña y dónde escuchar, contagiar, dar luz y descubrir y alentar los talentos de nuestros niños que serán el mayor de nuestros retos…Mi aula está pintado con los colores de la ilusión, decorado con lienzos de emoción y repleto de momentos de magia que decoran paredes y i, cuando entras en él te embarcas en un viaje mágico lleno de aventuras inimaginables …

En mi aula, las familias entran, colaboran y tienen voz como elementos básicos del proceso. Su función es vital a nuestro lado. Está claro que la INTELIGENCIA es el motor, la VOLUNTAD será la gasolina, pero la EMOCIÓN que todo lo engrasa, será la responsable de que se produzca la MAGIA del aprendizaje…

4- ¿Qué es importante aprender hoy? 

CUANDO EL CORAZÓN ES TOCADO CON TAL IMPACTO, EL CEREBRO EMPIEZA A FUNCIONAR…”

El papel del docente y su manera de entender nuestra maravillosa labor, se antoja crucial, sabiendo que MARCAMOS VIDAS y que esta marca, indeleble en muchos casos, puede ser positiva o negativa. Siempre he creído y he valorado, que los padres te regalan aquello más preciado que tienen, SUS HIJOS, para que les ENSEÑES y CONVIVAS CON ELLOS MUCHAS HORAS AL DÍA,( la palabra enseñar abarca desde mi punto de vista mucho más que empujar los conocimientos que aparecen de forma secuenciada en las páginas de un libro desde la pizarra, esperando que puedan ser recibidos por 28 CORAZONES que te miran de 28 maneras diferentes., va más allá…), por lo que es necesario devolverles esa confianza en forma de honestidad, de trabajo y esfuerzo por algo tan simple cómo es llevar a cabo la MEJOR PROFESIÓN DEL MUNDO: LA DE SER MAESTRO… También es necesario ganarte esa confianza, y acompañarles en el camino…A veces es necesario tener esa pizca de EMPATÍA, que me acerque a aquello que es inherente a su labor como padres, sus dudas, sus miedos, sus errores… para poder conectar con ellos…Si los tienes a tu lado, ya tienes mucho ganado…No soy de los que piensan que el equipo PADRES y el equipo MAESTROS deban ocupar posiciones separadas, o equidistantes, sino que deben ir en PARALELO, con numerosos puntos de unión, pero siempre mostrándose respetuosos los unos con los otros y respetando cada uno su labor o faceta , siendo esta sin duda, una manera de acercar a una familia a esa persona que pretende ayudarles en la difícil de ACOMPAÑAR A SUS HIJOS EN EL MÁGICO VIAJE A HACERSE MAYOR…

Yo siempre he dicho a las familias, en casi todas mis charlas, que mi principio fundamental es sencillo a la hora de enseñar, tan sencillo que es extrapolable a ellos mismos y a cualquier ciudadano y persona del mundo: “UN NIÑO FELIZ, APRENDE LO QUE SE PROPONGA”, y así es, si el niño está a gusto, se siente valorado y escuchado, se siente importante y siente en él esa confianza que nosotros como maestros le trasladamos, su capacidad de aprender aumenta hasta lo inimaginable…

Como maestros que somos y así debemos tenerlo presente siempre, somos un REFERENTE para nuestros alumnos y por tanto y es muy importante darle la importancia que este hecho tiene, crearemos una huella indeleble en ellos para lo largo de su vida…La profundidad de la huella y la fuerza que ésta tenga, dependerá en gran medida de la capacidad y las estrategias que tengamos en nuestra interacción con ellos.

Un buen maestro debería ser la suma de su VOCACIÓN, su DEDICACIÓN, su PROXIMIDAD, su EMPATÍA, su saber ESCUCHAR, su RESILIENCIA, su AMABILIDAD, su carácter DIVERTIDO, su afán por ENSEÑAR A APRENDER Y SUS GANAS POR APRENDER A ENSEÑAR, por su CREATIVIDAD, su capacidad de ADAPTACIÓN AL MUNDO Y A SUS ALUMNOS, su COHERENCIA, por saber INTEGRAR y favorecer la educación INCLUSIVA reconociendo que TODOS SOMOS DIFERENTES, por ser INSPIRACIÓN, por no RENDIRSE NUNCA, por MOTIVAR, por RECORDAR ( no hay buen profesor que no tenga buena memoria)  y por ORIENTAR, GUIAR, ALENTAR Y CONFIAR EN ELLOS cada día y decírselo a cada momento..

Un maestro debería, cada día, pensar así: – ¡Soy afortunado porque trabajo en lo que me gusta y eso es maravilloso!

5- ¿Cómo aprender en este contexto?  

¿Qué lugar ocupa en mi aula, la vocación, la empatía o la resiliencia? Antes de entrar en un aula cada maestro, debería hacerse esta pregunta ..

¿CÓMO CONVERTIMOS AL NIÑO EN AQUELLO QUE AÚN DESCONOCE QUE PUEDE LLEGAR A SER?

Cuando hemos llegado a este punto, comienza ese proceso, que forma parte de la educación integral del niño y que forma parte de esa otra educación, la de dotar al pequeño, no sólo de conocimientos sino de habilidades emocionales, esa educación que te convierte en referente para el niño, que te dota de la capacidad de marcar una vida y pasar a formar parte de ella…esa educación que va más allá de la cantidad de conocimientos que has ofertado, una educación que no sólo toca el cerebro sino que toca algo más , toca el alma y el corazón..

Por desgracia este tipo de educación no se enseña, no se puede adquirir ni adiestrar, no se consigue en universidades ni en cursos… Como dice RAÚL BERMEJO EN SU LIBRO “SER MAESTRO”, la clave no está en que los niños estudien, sino en que aprendan, y para conseguirlo hace falta un auténtico arte que algunos maestros tienen de manera innata y que otros por desgracia, no tienen…

Cómo maestro, mi primera misión con mis niños es la de descubrir sus talentos, talentos que la mayoría de las veces no sólo son un enigma para mí, sino que lo son para ellos también, ya que desconocían poseerlo hasta que se enfrentan al descubrimiento de sus posibilidades reales. Algo así a cuando un superhéroe se da cuenta de que tiene superpoderes, al principio le cuesta asimilarlos, pero cuando es consciente de su capacidad no hay quien le pare. Pues de eso se trata, de enseñarles a visualizar sus superpoderes educativos, sus posibilidades, su potencial y su autocontrol para poder utilizarlo de la mejor manera posible y sacarle todo el rendimiento.

Para ello el primero que debe cambiar el chip es el maestro, su función no es la de ver y seleccionar aquellos niños con potencial y separarlos del resto cómo sucedía antes. Ahora, nuestra misión es creer en cada pequeño, incluso antes de que nos muestre sus habilidades, ahondar en ellos y ayudarles a encontrar su superpoder, porque y aquí está el cambio, TODOS SOMOS BUENOS EN ALGO, sólo debemos averiguar en qué y hacerles partícipes de sus propias habilidades, porque sólo así conseguiremos desarrollar la potencialidad y las posibilidades de cada uno. Y por supuesto, en esa labor, va inmersa el acompañamiento emocional hacia el descubrimiento de cómo poner a disposición del grupo (primera noción de sociedad para un niño) esto en lo que soy bueno y en qué manera es útil, sobra decir que para que esto pase de utopía a realidad, deberemos valorar de igual manera todas y cada una de las potencialidades que son intrínsecas al niño, no sólo las conceptuales… En mi aula, dónde tomé prestado el ejemplo de César Bona (citado anteriormente y de gran importancia para mí en mi crecimiento cómo maestro), se creó una lista de ALTRUISTAS para que cada uno ofreciera al grupo aquello en que se siente fuerte, le gusta o se sabe bueno, poniendo a disposición del resto sus habilidades, de la misma forma existe una lista BLANCA, dónde aquellos que necesitan ayuda en algún aspecto se numeran y reciben ayuda de los altruistas apuntados. El logro sin duda es que hay altruistas de cualquier tipo, altruistas en lengua, en matemáticas, en alegría, en chistes, en pintura, en orden…desechando la idea de que sólo nos valen los que escriben, leen o realizan problemas matemáticos con gran destreza. De esta manera todos pueden ofrecer siempre algo, porque eso es la vida, todos tenemos siempre algo que ofrecer y poner a disposición de los demás. Estamos generando autoestima, seguridad y afianzando la personalidad de niños que de otra forma pensarían que al leer o escribir mal, no pueden ofrecer nada…

Aquí debo hacer un inciso, cómo ya os he dicho Cesar Bona ha sido y es un referente para mí y de él he tomado grandes ideas, muchas las he llevado y las llevo a la práctica con mis niños, y entre ellas está esta, la LISTA DE LOS ALTRUISTAS. Pero para que esta lista tenga valor, anteriormente existe un trabajo de educación emocional básico, dónde mis niños han aprendido a utilizar a diario palabras como empatía, altruismo, resilencia, perseverancia… con una naturalidad propia de quien sabe su significado y la importancia que tienen para su maestro a la hora de enseñarlos y convertirlos en personas…Ellos saben que valoro mucho más estas cualidades que un número, de hecho, ellos suelen decirme que saben que para mí nos son una nota numérica y que no los juzgo ni los valoro por un resultado aleatorio únicamente sino por un proceso..(Intento no darles notas numéricas, se las doy a las familias, pero con ellos prefiero hablar de que conceptos quedan por conseguir, en qué aspectos mejorar o dónde hay que trabajar más o de otra forma, evitando así una competitividad entre ellos y a veces entre las familias que quieren resultados inmediatos sin entender que son parte de un proceso complejo que va más allá de un examen. Por cierto, en nuestra clase, la palabra EXAMEN no existe, desde el principio se llaman RETOS, divertidas pruebas dónde deben superar lo que les propongo y que a mí me valen para poder evaluar conceptos cómo la atención, la motivación, el esfuerzo…), y que son parte fundamental del éxito final, porque no se puede evaluar ni juzgar a todos los pequeños por igual.

Una vez leí algo que me hizo plantearme el tipo de enseñanza que estamos ofreciendo, decía algo así: “si juzgamos a un pez por su capacidad para trepar árboles, crecerá pensando que es un inútil ¿verdad?”. Pues en el aula pasa eso con los niños, cada uno es diferente, y sus cualidades también. Por eso no podemos evaluar a todos de la misma manera, porque todos no tienen la misma manera de aprender, ni el mismo ritmo, ni los mismos intereses… Pero si estoy seguro que todos tienen algo que les hace especiales, una habilidad, un potencial y una virtud que podrán ofrecer al mundo cuando salgan a él, nuestra misión, ayudarles a encontrarla, creérsela y potenciarla…

DESCUBRIR EL TALENTO, nos habla precisamente de esto, de la importancia del maestro en la búsqueda del talento en cada uno de sus alumnos, una búsqueda alimentada por la necesidad de transmitir al pequeño una confianza total en él y en sus posibilidades, por encima, en la mayoría de las ocasiones, de aquello que es visible a los ojos, porque, en educación cómo en todas las facetas vitales del ser humano, lo esencial sólo es visible a través de los ojos del corazón….

Transmitir al niño una confianza sin límites en sus posibilidades, dotarle de algo tan básico como una autoestima y una imagen ajustada y positiva de sí mismo puede convertir a cualquier niño en alguien capaz de sacar lo mejor de si mismo en cualquier situación, escolar o no, porque, preparamos a los pequeños para la vida y no para pruebas académicas…

En este punto, hay actuaciones del maestro, que no se describen o están fuera de manuales, libros y carreras de pedagogía…Son aquellas que nadie te enseña cuando cursas la carrera, que son imposibles de conseguir en cursos o extrapolar en libros o manuales…y a la vez son tan simples e invisibles para algunos que se les priva de la importancia y la repercusión que tienen.

Una, la MIRADA. La forma de mirar e interactuar con nuestros niños nos vale para transmitir al educando “su propio valor, su potencial”, reconocimiento que les hace creer firmemente en su talento y que les ayuda y les dota de una capacidad intrínseca para comerse literalmente el mundo y enfrentarse a casi todo.

LA BÚSQUEDA DEL TALENTO. El talento, es algo propio de cada uno, que viene con nosotros, es parte de cada persona y que en la mayoría de los casos es tan NATURAL, que nunca le dimos importancia y lo vimos de forma ordinaria. El niño que dibuja bien desde edades tempranas, por ejemplo, ha crecido sabiendo que lo hace bien, que le gusta y que lo lleva a cabo de una manera óptima, pero no se le ha valorado nunca porque, hablando coloquialmente, venía de serie, incluso él mismo se sabe poseedor de este talento y no le da ninguna importancia… Pero y ¿aquellos talentos que se salen de las áreas más visibles, más evidentes?, es decir, ¿no hay talentos dentro de un aula, más allá del niño que lee bien, escribe correctamente, se le dan bien los idiomas o el cálculo…? Pues claro que los hay, y son muchos y se suman a aquellos que sí valoramos por la sociedad y que están por descubrir por nosotros, los maestros, para el mundo, la sociedad y los propios niños…

Todos los seres, tenemos TALENTO EN POTENCIA, capacidad para algo que una vez descubierto e impulsado dará sus frutos. Es necesario para ello buscar el talento en aquello que no es natural e inherente a la persona, aquello que es visible y palpable. Es fácil encontrar a quien se le da bien escribir, a quien lo hace de una forma extraordinaria, lo complicado y ahí el maestro adquiere el protagonismo, es encontrar aquellos talentos que todos tenemos y que se hacen difícil de encontrar porque a veces no somos conscientes de nuestra propia capacidad. No es complicado rastrear la red y encontrar triunfadores en la vida, los negocios…que en su día fueron catalogados de fracaso escolar porque escribieron más tarde que el resto, no se le daban bien los números o simplemente carecían de las estrategias necesarias para avanzar en su rol académico… ¡¡NO PERMITAMOS QUE SIGA SUCEDIENDO ESTO!!

Y otra la ESCUCHA. A mí siempre me dijeron que, si las personas tenemos dos orejas y una sola boca, es porque debemos escuchar el doble de lo que hablamos. En nuestra labor, escuchar es básico, porque los niños pueden aportar mucho más de lo que pensamos, debemos darles la opción de expresarse de forma libre y enseñarles a ser críticos, a tener opinión propia y para ello tenemos que escucharlos. Es muy importante hacerles sentir partícipes en el proceso de enseñanza-aprendizaje y darles voz y voto desde que entran en el aula, mostrarles que a pesar de ser niños su opinión, siempre dentro de lo posible, será escuchada y tenida en cuenta. Esto les dotará de un espíritu crítico y les abrirá la imaginación y la creatividad, motores junto con la motivación para el crecimiento de un niño.

Siempre hablo  de que la magia de enseñar solo es comparable a la magia de aprender mientras se enseña… La educación es y debe seguir siendo algo mágico, la magia de enseñar y de aprender…

Aún recuero mis años universitarios. Esos años fueron simplemente maravillosos. Recuerdo que me sentía afortunado, un privilegiado porque iniciaba un viaje que me llevaría a alcanzar mis sueños, un viaje que marcaría mi vida y que me iba a dar la posibilidad de marcar la de muchos otros que pasarían por mis manos y eso era una enorme responsabilidad, por ello debía dar lo mejor de mi si quería conseguir lo mejor de cada uno de ellos en un futuro que hoy es el más maravilloso de los presentes posibles. Fueron años de empezar a entender algunas ideas que hoy son la base de mi manera de enseñar, la necesidad de mirar con ojos de niño cada día al desarrollar mi labor docente, ser consciente de que solo lo que emociona crea la motivación necesaria para aprehenderlo y aprenderlo y grabarte a fuego que si tocas su corazón activarás su mente y con ella su predisposición a disfrutar del aprendizaje mientras lo hacen suyo.

También me di cuenta de que todos los maestros tenemos algo de magos ya que hacemos “aparecer” donde aparentemente no había nada y que la MAGIA de enseñar solo es comparable a la MAGIA de aprender mientras se enseña. Todo esto, creo que me ayudó a ser mejor maestro y sobre todo mejor persona porque ambas condiciones van unidas. No se puede ser un buen maestro sino se es una buena persona y al revés…Allí se empezó a dar forma al docente que hoy tienes ante ti…

Como puedes apreciar lo que más aprendí en mi periodo universitario no lo recuerdo como parte de un libro, un capítulo o un tema teórico, sino que forma parte del conocimiento que un maestro debe tener sobre aquel a quien pretende enseñar para poder encontrar el camino más corto que te lleva hasta él y ese camino siempre, es el que va de corazón a corazón.

 Solo se aprende aquello que nos EMOCIONA, y esa emoción nos lleva a la curiosidad que a su vez guía nuestro interés y motivación por adquirir conocimientos y de ahí al aprendizaje solo queda…la MAGIA. Como define el gran Xuxo Ruiz , maestro-mago y proclamado ganador del Global Teacher Award 2019 que entrega la fundación india AlertKnowledge Services (AKS) y finalista en el Global Teacher Prize 2018 que concede la Varke y Foundation la palabra magisterio y magia están irremediablemente unidas dando lugar a una nueva concepción de la palabra que la hace aún más única: MAGIESTERIO que es la unión de dos artes milenarios, la MAGIA y la ENSEÑANZA. Magisterio viene de MAGIA, magia y educación están muy relacionadas, la magia es crear donde no había o mejor dicho donde parecía no haber nada. Enseñar es algo parecido, no es solo enseñar a abrir las alas y volar aprovechando las corrientes de aire, en muchos casos, consiste en mostrarles esas alas y hacerles creer en la potencia de su vuelo. Ahí está la magia de enseñar mientras se aprende cada día, la magia de hacer de lo ordinario, algo extraordinario.

Para mi es un inmenso placer y privilegio volver a recibir la invitación de mi gran amigo Daniel para poder estar de nuevo en su espacio www.politicayeducacion.com, conversar y reflexionar sobre la realidad educativa que siempre es un tema candente y lleno de magia.

Como siempre, un privilegio compartir magia contigo amigo… Profe José

Profesor José Romero

José Romero

Maestro de Educación Infantil y Primaria con un lema :“Toca su CORAZÓN y ACTIVARÁS su mente” porque cuando lo primero que entra en una clase es el corazón, al poco le sigue la MAGIA, pero teniendo siempre presente que quien tiene Magia no necesita trucos…

Portador de un Súper Poder, La MIRADA INCONDICIONAL, aquella que un maestr@ dirige a un niñ@ y le infiere capacidades y superpoderes para seguir creciendo y aprendiendo y que le convierten en lo que YA ERA: ÚNICO Y ESPECIAL… Pero ahora, ¡con la confianza de saber, que su maestro, su referente, CREE en ÉL y en sus posibilidades infinitas.
Maestro de CORAZÓN y VOCACIÓN. 
Especialista en Educación Emocional.
Nominado a los prestigiosos Premios Educa Abanca mejor docente de España en el 2018, 2019 y 2020.
Colaborador en páginas y blogs educativos.
Ponente en eventos educativos.
Participa en el libro Escuela y familia: Misión ImPosible con el capítulo: La Reunión de familias, una manera de implicar a las familias en un viaje junto a sus hijos que promete ser mágico.

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