¿Inteligencia emocional en el aula?

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También conocido en redes como el Profe José, es maestro de educación infantil y primaria. Maestro de corazón, apasionado de su profesión y la inteligencia emocional en el aula. Su vocación tiene como lema: “Toca su corazón y activarás su mente.” Según él: lo primero que entra en su aula es el CORAZÓN y al momento le sigue la MAGIA.

Tu perfil de Profe José nos ha cautivado a muchos en las redes sociales, especialmente cuando hablas de inteligencia emocional en el aula. ¿Qué objetivos tenías cuando creaste este perfil?

Antes de nada, quisiera agradecerte tu invitación y disposición para darme este espacio e intentar contagiar por llevar a cabo la mejor profesión del mundo. Mi entrada al mundo de las redes en mi perfil educativo fue algo tardía. Yo siempre había trabajado de la misma manera, basándome en unas ideas muy claras de lo que yo entiendo enseñanza basada en el corazón, donde el libro no es el principal recursos, sino el juego, las interacciones personales, el control de las emociones, la magia y hacer de la clase un lugar donde todo puede pasar.

En definitiva, una educación por y para la vida, donde enseñar sea un acto que va de corazón a corazón y se respeten las individualidades de cada uno, alentando, guiando y acompañando a los alumnos en la búsqueda de aquello que están destinados a conseguir mediante una confianza ciega en todos y cada uno de ellos.

Fue entonces cuando tuve la suerte de ser nominado a los Premios Abanca de 2018 en la primera selección gracias a mis familias y mis pequeños, quienes son los verdaderos protagonistas ahora y siempre, de cualquier logro que pueda a llegar a alcanzar, ya que sin ellos nada sería posible y recomendar abrir una ventanita de mi aula para compartir momentos y reflexiones.

A partir de ahí, mi perfil tiene el único fin de contagiar, ayudar, guiar, mostrar, dar luz y propiciar una visibilidad a mi trabajo y al de cualquier maestro que cree y hace posible que otra educación, esa con la que todos los maestros de corazón y vocación soñamos SEA POSIBLE. De esta manera, ganamos todos, gana la enseñanza y, sobre todo, ganan los verdaderos protagonistas de este viaje: los niños.

Mi frase de referencia, aquella que siempre acompaña mis reflexiones, que preside mi aula, mis publicaciones, mi esencia definitiva, resume a la perfección mis ideas: “Toca su CORAZÓN y activarás su MENTE.” porque sabemos, ya no como alumnos, sino como personas en constante crecimiento que solo se aprende aquello que emociona y desarrolla la inteligencia emocional en el aula. Es más fácil enseñar y aprender si se hace desde la emoción, la curiosidad y el interés que genera aquello que te toca el corazón.

 ¿Cómo desarrollas la inteligencia emocional en el aula? ¿Qué impacto ves que ha tenido con tus alumnos?

Si tuviera que empezar de alguna manera hablando sobre las EMOCIONES y su repercusión en el aula, debería empezar hablando de las bondades que la inteligencia emocional tiene en el aprendizaje y crecimiento personal de mis alumnos durante el viaje educativo que recorremos juntos. También podría hacerlo desde la perspectiva docente en cuanto a la cantidad de soluciones enseñanza-aprendizaje que me abre la regulación, conocimiento y utilización de herramientas emocionales para resolver conflictos, gestionar situaciones educativas y crear otras donde no parecía existir.

Pero antes, deberíamos explicar un poco más en qué consiste y qué conocemos por inteligencia emocional en el aula. Los expertos dicen que la inteligencia emocional es una habilidad de los seres humanos para percibir, asimilar, comprender y regular sus propias emociones y las de los demás. La inteligencia emocional precisa de un profundo análisis y esfuerzo por entender el comportamiento emocional, tanto el tuyo propio como el de los demás. También de los motivos que pueden haberlo provocado. Este razonamiento nos lleva a otro pensamiento, aquel que se sustenta en la idea de que las emociones no son ni buenas ni malas, sino que son en sí mismas, necesarias.

Se deben legitimar y permitir en su esencia natural mientras se dota a los niños de herramientas que ayuden a controlar la conducta derivada de ella. En la mayoría de casos, es el principal obstáculo con el que nos encontramos. Es ahí donde la figura del adulto que las trabaja es vital, deber ser capaz de regular sus propias emociones para enseñar a regular las de los demás y debes ser el oasis diario del que beban tus alumnos, fomentando en la práctica de forma natural, aquello que expresas con la palabra y tu inteligencia emocional en el aula.

Si nos apoyamos en algunos modelos teóricos, como el planteado por Gardner, y su modelo de inteligencias múltiples, se puede asumir que la inteligencia no debería ser algo unitario o a lo que podamos dar un único valor general, sino que podemos entenderla y plantearla como un complejo de varios factores susceptibles de ser analizados independientemente.

Según este modelo, el que un niño tenga unos brillantes resultados académicos no es condición suficiente para vaticinar que dicha persona vaya a desenvolverse en la vida de una manera eficaz a todos sus niveles (el profesional, el social, el sentimental y el familiar).

Por ello, el conocimiento, control y utilización positiva de nuestras emociones forman parte del proceso de enseñanza que como seres sociales asumimos al llegar a este mundo. Partiendo de esta idea, es fácil adivinar que si unimos al bagaje educativo el componente emocional, podemos conseguir unos resultados asombrosos en todos los aspectos.

Solo se aprende aquellos que nos EMOCIONA, y esa emoción nos lleva a la curiosidad que a su vez guía nuestro interés y motivación para adquirir conocimientos y de ahí al aprendizaje solo queda la MAGIA. La educación emocional es una de las grandes tareas pendientes de nuestra sociedad, no ya solo en el ámbito escolar, donde está desaprovechada, sino en el flujo de relaciones que componen nuestra base social, donde aún podemos considerarnos analfabetos emocionales.

El desarrollo, conocimiento y control de nuestras emociones y las de los demás, la prevención de los efectos negativos que tienen en nosotros y en nuestro entorno las emociones negativas. La gestión emocional del aula como parte importante del proceso, el desarrollo de la habilidad para generar emociones positivas en uno mismo y en los demás, el desarrollo de competencias emocionales que me den pie a enfrentarme de una forma más o menos óptima a situaciones cotidianas.

La habilidad para automotivarse y creer en uno mismo siempre a partir de la mirada incondicional del maestro y adoptar una actitud positiva y real ante la vida son algunas de las posibilidades que nos ofrece la inteligencia emocional cuando decidimos introducirla como parte del proceso de enseñanza-aprendizaje.

De la misma manera, se pueden constatar resultados tales como el aumento de habilidades sociales y de relaciones interpersonales satisfactorias, mejora de la autoestima y disminución de conductas negativas o problemáticas. También se mejora la adaptación escolar y social, capacidad de conocer, gestionar y controlar las emociones y las conductas derivadas de ellas. En definitiva, la adquisición de unas herramientas emocionales básicas desde las que partir para la consecución de otras habilidades académicas que están muy unidas.

Si entendemos que el fin de la educación es el pleno desarrollo de la personalidad integral del niño y en este desarrollo se distinguen dos aspectos: el cognitivo y el emocional, siendo el primero el que siempre recibió un énfasis especial, en detrimento del segundo, olvidado casi por completo dentro de la faceta educativa. Es hora de devolver a la inteligencia emocional en el aula y el aprendizaje la importancia que merece.

Pero en todo este proceso, es imprescindible un cambio de rol de profesor, vinculado desde el principio a la transmisión de conocimientos sin más. Algo que, con la llegada de nuevas tecnologías, se hace más visible ya que el conocimiento es accesible fácilmente y desde cualquier sitio, ya no siendo el docente el centro del mismo, sino que pasa a ocupar un papel más de apoyo, gestión y elaboración de herramientas de apoyo al alumnado en este proceso.

En cambio se fundamenta en la idea de que no nos recordarán por lo que les enseñamos, sino por la huella emocional que dejemos en ellos. En mi aula, el ALTRUISMO, la EMPATÍA, la RESILIENCIA, la PERSEVERANCIA, la ASERTIVIDAD, la COOPERACIÓN… Son palabras que se emplean y se conocen de forma natural en resolución de conflictos, debates, diálogos… Han sido trabajadas y adquieren el mismo valor en el día a día que otras que todos utilizamos.

¿Qué papel tiene la expresión oral en tus clases? ¿Podrías darnos algún ejemplo de actividades que utilices para desarrollar esta destreza?

La expresión oral es la gran olvidada en nuestro sistema educativo actual, siendo, sin embargo, una herramienta básica de socialización y de aprendizaje que te abre muchas posibilidades para el único examen para el que no te dan tiempo a estudiar: la VIDA. Enseñamos constantemente a hablar, a escribir, pero pocas veces nos enseñan a escuchar y a hablar para ser escuchados. Zenon de Citión decía que tenemos dos orejas y una boca porque tenemos que escuchar más de lo que hablamos y así es.

También me gusta utilizar las sillas BOCA-OÍDO que es un espacio que se crea con dos sillas, una con el logotipo de una boca y otra con el de una oreja. Su funcionamiento es sencillo, actúa como espacio para la resolución de conflictos mediante la expresión oral, primero e indistintamente los protagonistas ocupan la silla que eligen, mientras uno, el de la boca, expone su problema; el del oído, escucha.

Luego intercambian sus posiciones y aprenden a ponerse en el lugar del otro interiorizando y empatizando lo que pudieran sentir para terminar aportando soluciones de manera ordenada. Este espacio puede y debe ser utilizado por el maestro, que ejerce de mediador, escuchando, hablando o siendo invitado por los peques a la conversación si lo vieran necesario. Al no ser unidireccional, se fomentan muchas interacciones: niño niño, maestro niño y niño maestro.

También nos encanta ponernos encima de las sillas, las mesas e individualmente o por parejas (debates), dar rienda suelta a la exposición de trabajos realizados o simplemente hablar, dialogar y contarnos situaciones de nuestro día a día. La dramatización de problemas matemáticos como manera de interiorizar los conceptos y operaciones, fomentar y adquirir habilidades de expresión oral también funciona muy bien.

 Tienes una historia interesante de maestro de infantil que da el paso de cambiar a primaria ¿qué crees que podemos aprender los profesores de primaria o secundaria de tus compañeros de infantil?

Como maestro de infantil no puedo hablar sino bondades de una etapa donde se establecen los cimientos educativos y emocionales de los adultos del futuro. Es una etapa mágica donde el juego tiene el verdadero valor que debería, donde la flexibilidad te da pie a muchísimos momentos que desarrollan habilidades esenciales como la inteligencia emocional en el aula.

Primaria debería ser una continuación de infantil y no infantil una preparación para primaria, ni primaria a su vez, una preparación para secundaria. Mi experiencia en ambas etapas me dice que infantil es más libre, todo se adapta al niño, su nivel de maduración, el abanico de posibilidades metodológicas para para crear situaciones de aprendizaje más amplio. El binomio familia-escuela se torna más imprescindible y todo gira en torno al verdadero protagonista de esta historia, el alumno.

Cuando llegas a primaria te encuentras el libro, unos contenidos aparentemente marcados en espacio y tiempo, la responsabilidad de creer que todos deben conseguirse sí o sí, se te nubla la capacidad de improvisación y haces aquello que te marcan… En ese momento, sabes que debes salir de la zona de confort establecida, tener las ideas claras y darle color a tu aula haciendo aquello que sabes que debes hacer. Por encima de todo, consigue que lo ordinario se vuelva cada día extraordinario y que tus alumnos por encima de todo sean felices.

¿Qué te gustaría hacer diferente el curso que viene?. ¿Te has planteado nuevos retos para fomentar la inteligencia emocional en el aula?

Este curso comienzo etapa y volveré a encontrarme con un grupo nuevo. Mi principal reto es seguir siendo yo mismo, que mis alumnos sean felices y quieran venir a clase cada día con la motivación de no saber qué puede pasar hoy. Seguir tocando sus corazones como camino más corto para llegar a sus mentes, seguir inventando, dando color a mi aula y fomentando que ante todo sean buenas personas con inteligencia emocional en el aula y fuera de ella. Seguir enseñando desde el corazón y no solo desde los libros, acompañar, guiar y alentar sus logros mientras aprendemos de las caídas.

Haremos muchas cosas, seguiremos llevando a cabo grandes proyectos que inicié anteriormente y que me han dado gran resultado, comenzaré otros que he estado preparando. Enseñar es estar en continuo movimiento porque sin duda, cuando más aprendí fue mientras enseñaba.

Por ello, siempre me ha gustado comenzar cada nuevo curso mandando un mensaje de motivación y compromiso a las familias con las que trabajo a diario, es necesario que se involucren y entiendan perfectamente que su papel es crucial en este viaje que llamamos EDUCACIÓN, y que en sus manos están muchas de las llaves que abrirán grandes puertas a en el futuro de sus hijos. Para ellos, y desde la escuela se les debe transmitir ese protagonismo y darles a demás de las herramientas necesarias para ello, además de guiarles y mostrarles estrategias para ese fin.

En este punto, el ROL DEL DOCENTE y su manera de entender nuestra maravillosa labor, se antoja crucial, sabiendo que MARCAMOS VIDAS y que esta marca, indeleble en muchos casos, puede ser positiva o negativa. Siempre he creído y he valorado, que los padres te regalan aquello más preciado que tienen: SUS HIJOS, para que les enseñes y convivas con ellos muchas horas al día.

La palabra enseñar abarca desde mi punto de vista mucho más que empujar los conocimientos que aparecen de forma secuenciada en las páginas de un libro desde la pizarra, esperando que puedan ser recibidos por 28 CORAZONES que te miran de 28 maneras diferentes. Va más allá, por lo que es necesario devolverles esa confianza en forma de honestidad, de trabajo y esfuerzo por algo tan simple como es llevar a cabo la MEJOR profesión del mundo: la de ser MAESTRO.

También es necesario ganarte esa confianza, y acompañarles en el camino. A veces es necesario tener esa pizca de EMPATÍA, que me acerque a aquello que es inherente a su labor como padres, sus dudas, sus miedos y sus errores. Para poder conectar con ellos. Si los tienes a tu lado, ya tienes mucho ganado.

No soy de los que piensan que el equipo PADRES y el equipo MAESTROS deban ocupar posiciones separadas. Si no que deben ir en PARALELO, con numerosos puntos de unión, pero siempre mostrándose respetuosos los unos con los otros y respetando cada uno su labor o faceta, siendo esta sin duda, una manera de acercar a una familia a esa persona que pretende ayudarles es la difícil tarea de acompañar a sus hijos en el mágico viaje a hacerse mayor. Muéstrales tus armas, tus pensamientos y tu forma de entender lo que amas. Así lo entenderán mejor.

Como maestros que somos y así debemos tenerlo presente siempre, somos un REFERENTE para nuestros alumnos y por tanto, es muy importante darle importancia. Creemos una huella indeleble en ellos para toda su vida. La profundidad de su huella y la fuerza que esta tenga, dependerá en gran medida de la capacidad y las estrategias que tengamos en nuestra interacción con ellos. GRACIAS.

Profesor José Romero

José Romero

Maestro de Educación Infantil y Primaria con un lema :“Toca su CORAZÓN y ACTIVARÁS su mente” porque cuando lo primero que entra en una clase es el corazón, al poco le sigue la MAGIA, pero teniendo siempre presente que quien tiene Magia no necesita trucos…

Portador de un Súper Poder, La MIRADA INCONDICIONAL, aquella que un maestr@ dirige a un niñ@ y le infiere capacidades y superpoderes para seguir creciendo y aprendiendo y que le convierten en lo que YA ERA: ÚNICO Y ESPECIAL… Pero ahora, ¡con la confianza de saber, que su maestro, su referente, CREE en ÉL y en sus posibilidades infinitas.
Maestro de CORAZÓN y VOCACIÓN. 
Especialista en Educación Emocional.
Nominado a los prestigiosos Premios Educa Abanca mejor docente de España en el 2018, 2019 y 2020.
Colaborador en páginas y blogs educativos.
Ponente en eventos educativos.
Participa en el libro Escuela y familia: Misión ImPosible con el capítulo: La Reunión de familias, una manera de implicar a las familias en un viaje junto a sus hijos que promete ser mágico.

Fuente:

https://revolucionalaclase.com/

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