INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y BIG DATA EN LA ERA DIGITAL

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INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y BIG DATA EN LA ERA DIGITAL

Al hablar en la actualidad de Nuevas Tecnologías que marca el camino de esta nueva era tecnológica, son varias de ellas a las que podemos hacer alusión, sin embargo cada vez más se hace una necesidad imperiosa entender, comprender y además de explorar, regular dos tecnologías fundamentales como lo son la Inteligencia Artificial y el Big Data, pues ambas van de la mano y son aliadas en distintos ámbitos de la vida cotidiana, por ejemplo, en la lucha contra el coronavirus en materia de Salud.

Por eso se puede afirmar con total énfasis, en base a diversas investigaciones y años de estudios, llevados adelante con total veracidad, seguridad y responsabilidad, que la inteligencia artificial es un hecho de una realidad incontrastable, por ello, resulta más que necesario abordar a fondo estas cuestiones inherentes a la humanidad y a su entorno inmediato, del mismo modo se puede decir que el big data también es un elemento que va de la mano con la inteligencia artificial, por su derivada noción que emana de su concepción como el almacenamiento y gestión de una cantidad elevada de datos.

Por eso, siguiendo con una lógica compacta, este tema como es la inteligencia artificial, sumado al internet de las cosas, la robotización, ciberseguridad, los algoritmos (ordenador de operaciones que permiten hacer cálculos), la cloudcomputing (nube adonde se trasladan y almacenan, archivos y programas), la realidad aumentada (proceso informático donde se combina lo real con lo virtual) entre otros, confluyen de manera directa en lo que denominamos la cuarta revolución industrial o industria 4.0, que se halla intrínsecamente vinculada con el big data, que no es más que la gestión y el desglose de ingentes cantidades de datos, imposibles de procesar con herramientas convencionales. Ahora bien, la denominada inteligencia artificial o también llamada inteligencia computacional, es la inteligencia exhibida por máquinas. Por ello, este término es aplicado a una maquina cuando imita funciones cognitivas, que los humanos asocian con otras mentes humanas, un ejemplo de ello sería aprender y resolver problemas cotidianos o de envergadura.

Esta se define también como un área multidisciplinar que, a través de ciencias como la computación, la lógica y la filosofía, estudia la creación y diseño de entidades capaces de resolver problemas cotidianos por sí mismas, utilizando como paradigma a la inteligencia humana. En otras palabras, estaríamos hablando de una entidad no viva que utiliza los algoritmos y las estadísticas para llegar a resolver problemas, emulando a la inteligencia humana, de allí su relación directa con el big data.

En lo que respecta a las grandes empresas están muy obsesionadas con la inteligencia artificial y su interés es cada vez mayor, debido a que esta tecnología está cada vez más embebida en el día a día de todos, en lo que hacemos, en lo que elegimos. En las decisiones de grandes empresas, de entes de salud pública, de seguridad y de la órbita de las finanzas, en la gobernanza en sí, cobran importancia estos temas tecnológicos porque la inteligencia artificial y el big data, constituyen los ejes centrales para el futuro de un nuevo mundo, ese mismo mundo que ya se halla entre nosotros, como también para el ser humano principalmente, modificando sin dudas varias costumbres, pero sin perder nuestra esencia.

Si bien, por un lado, la tecnología ha tocado principalmente a la puerta de las empresas, aún persiste y con total tino, la incertidumbre o el temor de que ello produzca un descontrol en la forma de trabajar; desde que el punto de vista tradicional se ha convertido en uno de los principales frenos, en la carrera hacia el futuro, y ello constituye una verdad con todas las letras, al no contar aún con un marco regulatorio acorde a los tiempos actuales, dejando al ser humano, al menos en el corto plazo, en un espacio de indefensión respecto a lo que se avecina, y que en muchos países de avanzada ya es una realidad.

Estamos ante una revolución tecnológica que modificará fundamentalmente la forma en que vivimos, trabajamos y nos relacionamos. En su escala, alcance y complejidad, la transformación será distinta a cualquier cosa que el género humano haya experimentado antes, sin dudas que ello será así, debido a que los hechos que se suscitan cotidianamente dan fe de ello. Tal es así, que las repercusiones impactarán en cómo somos y nos relacionamos hasta en los rincones más lejanos del planeta: la nueva revolución tecnológica afectará “el mercado del empleo, el futuro del trabajo, la desigualdad en el ingreso” y sus coletazos impactarán la seguridad geopolítica y los marcos éticos, sino no hay una debida regulación global en el ciberespacio que al día de hoy se sigue haciendo esperar. Lo importante, destacan los teóricos de la idea, es que no se trata de desarrollos, sino del encuentro de esos desarrollos. Y en ese sentido, representa un cambio de paradigma, en lugar de un paso más en la carrera tecnológica frenética.

Según la mayoría de expertos, está considerada la tecnología de la década. Por eso, la inteligencia artificial, que viene dispuesta a cambiar incluso a la sociedad en su conjunto, ha sido el objeto de varios estudios de la PwC, porque, según anuncia la consultora británica, nos permitirá a medida que transcurre el tiempo, ser más productivos y empezar a explotar el potencial de otras ciencias parejas como el big data. Asimismo, otra de las predicciones de la compañía afirma que afectará antes que, a los empleados, a los empleos en sí, donde nuevos puestos de trabajo irán sustituyendo a los que desaparezcan, pero “siempre contando con las personas y ayudándolas a ser más eficientes”. En 2022, el porcentaje de puestos de trabajo con alto riesgo de desaparición como consecuencia de la automatización solo será del 20%, aunque dicho porcentaje podría aumentar a raíz de la pandemia del Covid-19 que en la actualidad azota a todo el mundo, y donde la tecnología está jugando un rol protagónico fundamental, en diversas aéreas de nuestra sociedad, principalmente en la salud.

La apropiación de las tecnologías avanzadas como la computación en la nube, la robótica, la inteligencia artificial o el big data es relativamente poca y lenta, pero constante. Esta es una de las conclusiones más recientes del Observatorio de Economía Digital realizado por el MinTIC. Por ello innovar debe ser una meta primordial en las empresas para llegar a una óptima transformación digital, pasando por encima de la desconfianza en la adopción de nuevas tecnologías, sobre todo en el sector de las tecnologías de la información (TI).

La dinámica de la innovación tecnológica se incrementa exponencialmente día tras día. Cuando las distintas tecnologías se combinan entre sí, pareciera no haber límites para sus múltiples usos en los distintos ámbitos de la vida cotidiana y de las organizaciones de todos los sectores. A partir de la era de Internet, la conectividad generó una multitud de cambios, pero uno de los de mayor envergadura ha sido la generación constante de datos. Ya no hay vuelta atrás en estas cuestiones el Big Data y la inteligencia artificial (IA) trabajan cada vez más en forma complementaria.

Pero de manera constante surgen varias preguntas que se repiten hasta el hartazgo de manera inevitable y con razón cuando hablamos de tecnología y empresas ¿De qué manera afectará eso al empleo? ¿Perjudicará la inmersión tecnológica a las capacidades humanas en el ámbito laboral? ¿Quién gana y quién pierde en todo este progreso? En realidad, más allá de los pertinentes debates sobre la robotización y el empleo, lo cierto es que hace tiempo la tecnología viene ayudando a un sin fin de empresas en sus tareas y herramientas diarias.

Ahora bien, en un párrafo aparte y analizando como siempre nuestra región y nuestro país, respecto de estos temas de agenda mundial, en los gobiernos como política de Estado muchos de ellos han expresado su preocupación no solo en el ámbito laboral sino también en otros, donde el poder de estas tecnologías crece porque se manejan informaciones sensibles y las inversiones impactan de lleno en la economía y el empleo. En este nuevo contexto, los países deben desarrollar una tecno-diplomacia: la estrategia que les permite construir su agenda digital.

En 2017, Dinamarca fue el primer país en crear la figura de Embajador Digital, que tiene su sede en Silicon Valley, y fue el mismo canciller danés, Anders Samuelsen, quien expreso que la tecnología debe ser una prioridad de la política exterior por su enorme influencia en todos los aspectos de la sociedad. Según una publicación del Intal-BID, los países latinoamericanos firmaron 146 convenios con cláusulas tecnológicas que les permitieron aumentar hasta en 29% las exportaciones con alto contenido de tecnología. Para integrarse en el mundo de la ‘cuarta revolución industrial’, América Latina necesita una tecno-diplomacia. Es decir, incorporar la agenda científica y tecnológica en la mesa de los grandes tratados y acuerdos de comercio internacional. En esa línea, el ex titular del Intal-BID Dr. Gustavo Beliz destaca la importancia de que los diplomáticos y negociadores comerciales internacionales “sepan de inteligencia artificial, big data, regulación y gobernanza digital” y agregó: “Que sepan el nuevo lenguaje que hoy se habla en las mesas de negociación donde se definen el comercio y la integración del siglo XXI”.

Los interrogantes como las formulaciones, de una manera u otra expresadas en formas de respuestas a las múltiples inquietudes, se suscitan de forma inevitable por parte de la sociedad toda, pues necesitan, de manera cotidiana, inminente y constante, actualizaciones respecto a estos temas.Es por ello que el trabajo constante para no quedar relegados de esta agenda estratégica del futuro, pero con reglas y condiciones claras que no perjudiquen al ser humano, y por ello es preciso y necesario entender que la solución y la clave mediata a todas estas verdades que ya están entre nosotros, se halla en la innovación y la capacidad de creatividad permanente.

Por último, debemos entender que la cuestión tecnología y principalmente en materia de la inteligencia artificial y el big data, constituye una obligatoriedad dar el debate, pues estos temas ya se han convertido en algo habitual en nuestra sociedad, quizás muchos aun no comprendan con precisión y profundidad la magnitud de las mismas, pero tienen una idea cabal de lo que ello puede llegar a significar en una amplia dimensión.

Los datos y la tecnología son recursos esenciales para la transformación digital, pero esa transformación también tiene que ver con la convergencia de las personas y la organización, por eso creemos más importante aún, considerar la ética sumidas reglas claras de juego, repitiendo sin miedo a equivocarnos, que estas son el puntapié inicial para que la mayoría de nuestra sociedad, crea en las bondades de la tecnología, así como también en la capacidad de innovar y crear, como virtudes o dones inalienables del ser humano otorgados por Dios, imposible de ser sustituidos por ningún otro tipo de inteligencia. Lo importante es no demorar más y poner manos a la obra, ante el avance vertiginoso con que transcurre el tiempo.

“El problema no son los robots que piensan, el problema son los seres humanos que dejan de soñar, seamos artífices exitosos de nuestro propio destino”.

FUENTES CONSULTADAS

ARTIFICIAL INTELLIGENCE AND BIG DATA IN THE DIGITAL ERA

Nowadays, when we talk about new technologies that set the path in this technological era, there are many of them that we can mention, nevertheless it becomes an increasingly imperious need to understand, comprehend and explore further, to regulate two fundamental technologies such as Artificial intelligence and the Big data, because both of them go hand in hand and are allies in different scopes of everyday life, for example, in the fight against Covid in health matters.

That is why, it can be stated with total emphasis, based on several investigations and years of studies, carried on with total veracity. security and responsibility, that the artificial intelligence is a fact of a reality that can not be contrasted, thus it is more than necessary to approach these issues that are inherent in humanity and the immediate environment thoroughly, in the same way it can be said that the Big Data is also an element that goes hand in hand with the artificial intelligence, for its derivative notion that emanates from its conception such as the storage and management of a highly quantity of data.

Thus, following a compact logic, as this topic is the Artificial Intelligence, plus the internet of the things, the robotization, cybersecurity, the algorithms ( the system that orders operations that allows calculations to be made), the cloud computing (the cloud chere files and programs are moved to a stored), the Augmented reality ( the computer process where real and virtual are combined) among others, they converge directly in what we denominate the Fourth Industrial Revolution, or 4.0 Industry, that is intrinsically linked with the Big Data, that is not more than the management and the breakdown of huge amounts of data, this is impossible to process with conventional tools. Now well, the so-called Artificial Intelligence or also called Computational Intelligence, it is the intelligence shown by machines. That is why, this word is applied to a machine when it imitates cognitive functions that human beings associate with other human minds, an example of that would be learning and solving daily problems or big problems.

This is also defined as a multidisciplinary area through sciences such as computing, logic and philosophy studies the creation and design of entities capable of solving daily problems by themselves, using as a paradigm human intelligence. In other words, we are talking about a non-alive entity that uses algorithms and statistics to solve problems and emulate human intelligence, from there, its direct relation with Big Data.

In what respects to the big companies, they are very obsessed with Artificial Intelligence and their interest is becoming bigger, due to this technology is every time more embedded in the day by day of everybody, in what we do, what we choose. In the decisions of big companies, of public health entities, of security entities and the world of finance, in the governance itself, this technological issues become very important because the Artificial Intelligence and the Big Data, constitute the central axis for the future of a new world, the sameworld that is among us, as also for the human being mostly, modifying without a doubt many customs, but without losing our essence. 

Even though it is true, on one side, that technology has knocked mostly to the doors of companies, still remains and with total right guess, the uncertainty of fear about the fact that this could create a total uncontrolled situation in the way of working, since the traditional point of view has become one of the most important impediments in the race to the future, and that constitutes a truth with all the letters, because we don`t have a regulatory frame suitable for the times that go by yet, leaving the human being, at least at the short term, in a space of helplessness in respect of what is coming, and that in a lot of advanced countries is already a reality.

We are in a technological revolution that will fundamentally modify the way in which we live, work and relate to each other. In its scale, scope and complexity the transformation will be different to any thing that human gender has experienced before, doubtlessly that this will be so, due to the acts that arouse daily and that are a proof of that. So it is that the repercussion will impact how we are and how we relate to each other, even in the furthest places on the planet. The new technological revolution will affect “the employment market, the employment future, the income inequality” and its slaps will impact the geopolitical security and the ethical frames, if not, there is not a right global regulation in cyberspace, that is still being awaited. The important thing that theorists highlight of the idea, is that it is not about the developments, but about the findings of those developments. In that sense, it represents a paradigm change, instead of a new step in the frenetical technological race.

According to the majority of experts, it is considered the technology of the decade. Because of that, the Artificial Intelligence, that is willing to change even to the society as a whole, has been the object of several studies of the PwC, because, according according to what announces the British consultant, it will allow us, as time goes by, to be more productive and to start to exploit the potential of other sciences such as Big Data. Likewise, other predictions of the company say it will affect the employment themselves before the employees, where new jobs will replace the ones that will disappear, but “always counting on the people and helping them to be more efficient”. In 2022 the percentage of posts of jobs with high risk of disappearing as a consequence of the automatization will be only of the 20%, though this percentage would raise due to the Covid-19 pandemic that nowadays affects all the world, and where technology is playing a protagonic and fundamental role, in several areas of society, mostly in health.

The appropriation of advanced technologies such as computing on the cloud, robotics, artificial intelligence, or big data is relatively few and slow but constant. This is one of the more recent conclusions of the Observatory of Digital Economy accomplished by the Min TIC. Because of that, there must be a primordial goal in the companies to get to an optimal digital transformation, overlooking the lack of confidence in the adoption of new technologies, even more in the sector of the technologies and information (IT).

The dynamic of the technology innovations is increasing exponentially day by day. When different technologies are combined, there seems to be no limits for its multiple uses in the different scopes of daily life and the organization of every sector. Since the era of the internet, connectivity has generated a lot of changes,but one of the biggest one has been the constant generation of data. There is no going back on these issues, the Big Data and Artificial Intelligence (AI) work every time in a more complementary way.

But in a constant way, many questions arise, and they are repeated til satiety and this is unavoidable and reasonable, when we talk about technology and companies: In which way will this affect employment? Will it harm the technological inmersion to the human abilities in the labor scope? Who wins and who loses in all this process? Really, beyond the relevant debates about robotization and employment, the truth is that from a time, technology is helping an endless number of companies in their tasks and daily tools.

Now well, in a separate paragraph and analysing as always about our region and our country, as regards these topics of World Agenda, the governments as state policy a lot of them have voiced their concern not only in the labor scope, but also in others, where the power of these technologies grows because sensitive information is managed and the investments fully impact in the economy and employment. In this new context, countries must develop a techno-diplomacy: the strategyI that allows them to build their digital agenda.

In 2017, Denmark was the first country to create the figure of Digital Ambassador, who lives in Silicon Valley and it was the Danish Chancellor, Anders Samuelsen, who voiced that the technology must be a priority of foreign policy, because of its huge influence in every aspect of society. According to a publication of the Intal-BID, the latinamerican countries signed 146 agreements with technological clauses that allowed them to increase up to a 29% the exports with high content of technology. To integrate them in the world of the “Fourth -industrial Revolution”, Latin America needs a techno-diplomacy. That is to say, incorporating the scientific and the technological agenda in of the big treaties and agreements of international commerce. In this line, the ex-owner of the Intal-BID Dr Gustavo Beliz highlights the importance of that the diplomats and international commercial negotiators “Know about Artificial Intelligence, Big Data, Digital Regulation and governance” and added “that they should know the new language that is spoken in the negotiation tables where commerce and the integration of the XXI th Century are defined”.

The questions such as formulations, voiced in one way or another, being kinds of answers to multiple concerns, arise unavoidably from the whole society, because they need everyday to be imminently and constantly to be updated about these topics. It is therefore that the constant work to be avoided being relegated from this agenda that is strategic for the future, but with clear rules and conditions, and that they don’t harm human beings, thus it is necessary to understand that the solution and the key mediate to all these truths, that are already among us, resides in the innovation and the ability to be creative permanently.

At last, we must understand the technology issue and mostly in matter of Artificial Intelligence and Big Data, constitutes a must to have a debate, because these topics have become something usual in our society, maybe many people don`t understand with enough precision and depth, the magnitude of them, but they have a complete idea of what that could mean in a wide dimension.

The data and technology are essential resources for the digital transformation, but this transformation has to do with the convergence of people and organization, that is why we believe it is even more important, to consider the ethics and clear games rules, repeating, fearless to be wrong, that these are the kick start to the majority of our society, to believe in the goodness of technology and also in the ability to innovate and create, as inalienable virtues or gifts of the human beings, given by God, impossible to be substituted by any other kind of intelligence. The most important thing is not to delay and start to work in the face of the vertiginous advance of time.

“The problem are not the robots that think, the problem are the human beings that stop dreaming, let`s be successful makers of our own destiny”.

Publicada en VISIÓN GLOBAL TRENDS

SOURCES CONSULTED

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