El enojo que intoxica. Para un momento de reflexión

El enojo que intoxica. Para un momento de reflexión

Amigos y Anunciantes que nos apoyan

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

El enojo que intoxica. Para un momento de reflexión

Dicen que le enojo es tener algo en” el ojo”  algo que no nos deja ver con claridad. Y es que el enojo ocupa un lugar demasiado grande, una mochila muy pesada.

El enojo a la larga intoxica, nos vuelve autodestructivos y destructores.

Los especialistas dicen que detrás de los enojos frecuentes, se encuentra la soberbia y que detrás de la soberbia y el narcisismo se encuentra la inseguridad y la baja autoestima. Posiblemente de aquel niño interior asustado que sigue respondiendo con rabia ante lo que no le agrada. 

Conciliar, dialogar, escuchar, ser escuchado, comprender, pero sobre todo destrabar eso que nos enoja aliviará muchísimo la mochila y mágicamente nos hará mejores personas con nuestro entorno.

Estar enojados no nos deja brillar, es una bomba que implosiona en nuestro interior, no nos deja ser como quisiéramos, no nos deja disfrutar de los momentos que no vuelven. 

Pienso que una de las claves es tener receptividad y aprender a conocernos a nosotros mismos., entender nuestros mecanismos de defensa,  entender por qué nos enojamos, qué otro enojo tenemos por detrás,  conocernos a nosotros mismos debería ser la profesión más importante de nuestra vida ya que nos ayudaría a vivir en plenitud y armonía a entablar vínculos verdaderos.  Merecemos ser felices, merecemos perdonar y ser perdonados, merecemos aprender que resolver los enojos nos abrirá las puertas a un cambio indispensable para nuestra evolución interior.

María Silvia Vella

María Silvia Vella

Lic. en Psicología. Psicóloga social, Técnica en Violencia de Género y Coach Ontológico.

María Silvia, seguiremos cumpliendo sueños, tu estarás en algún lugar, apoyándome, como lo hiciste siempre.

Cuando surgió la idea de darle forma a Política y Educación, ahí estuviste, empujando para adelante, aportando, siempre colaborando con una sonrisa. Tu espacio estuvo desde el primer día, allí estará siempre, acompañándonos.

Encuentros de largas charlas, proyectando, soñando. Siempre sincera, generosa, comprometida. Así te recuerdo amiga, agradeciendo a la vida por todo lo compartido.

No tengas dudas, seguiremos cumpliendo sueños, de donde estés, sé que estarás apoyando con una sonrisa.

¿Te gustó este artículo?

Suscríbete y recibe las novedades en tu email

Últimos Artículos

Sígueme en las Redes