“El amor que se brinda trasciende lo educativo”

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La historia de la escuela rural Juan José Paso, “el amor que se brinda trasciende lo educativo“, un establecimiento educativo en Falda de Cañete, Córdoba.

“El que tenga la posibilidad de trabajar en una escuela rural se lo recomiendo, tanto profesional como personalmente”, así describe Marisa Oliverio, maestra de primaria de la escuela rural Juan José Paso, lo que genera el aula y los estudiantes.

Este establecimiento está ubicado en Falda del Cañete, Córdoba, y cuenta con 14 alumnos. Es una escuela rural bajo la modalidad pluricurso, es decir que los estudiantes de distintas edades comparten un mismo tiempo y espacio.

La escuela está en Falda del Cañete, una pequeña localidad a 30 kilómetros al sudoeste de la ciudad de Córdoba. Tiene una estructura didáctica, pedagógica y organizativa que fomenta los procesos de enseñanza y aprendizaje de una manera distinta a la que se utiliza en escuelas urbanas, describe el cuerpo docente.

“El amor que se brinda en este espacio trasciende lo educativo”, comentó Oliverio. Además, agregó que todos colaboran: cuando el más chico no entiende algo, el más grande está dispuesto a ayudarlo. “El aprendizaje es mutuo”, sostuvo.

Por su parte, la directora de la escuela, Claudia Batista, explicó que son cinco mujeres que llevan adelante las actividades de la escuela que, además de brindarle aprendizaje, contienen mucho a los alumnos y las alumnas. “Cuando llega la hora de la salida, en general, no quieren irse, esta escuela es el punto de encuentro con sus pares, aquí juegan y se divierten, además de aprender”, comentó.

Marisa también destacó que la educación rural es muy importante y que los niños deben asistir. “Es una herramienta para su futuro”, insistió.

Desde la provincia detallaron que, en el nivel primario, 286 escuelas rurales cuentan con jornada extendida en sus dos ciclos. Significan 6 horas de clases por día de 1 a 6 grado.

Camila, que es alumna del nivel primario, y su hermano menor recorren una gran distancia para cursar sus estudios. “La materia que me gusta más es matemática y también me gusta la parte del jardín. Yo vengo de muy lejos, mi casa queda a unos cinco kilómetros más o menos. Vengo con Mateo, mi hermano más chiquito”, contó.

Fuente: https://news.agrofy.com.ar/

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