El desarrollo local es el desarrollo comunitario

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El desarrollo local es el desarrollo comunitario

Desde Política y Educación nos detuvimos en la historia de Elca,  la joven indígena que ingresó al Programa Pueblos Indígenas de la UNNE, proveniente del Pueblo Guaraní y cursa la carrera de Abogacía, a pensar como el desarrollo local es el desarrollo comunitario.

Un programa que tiene como objetivos, lograr la inclusión de jóvenes y adultos indígenas en las carreras de grado de la Universidad Nacional de Nordeste (Argentina) a través de becas y tutorías. Es aquí donde nos detenemos para destacar en primer lugar la presencia de la Universidad incluyendo, brindando la posibilidad de crecimiento a jóvenes y adultos, ofreciendo la posibilidad de continuidad en la formación de los estudiantes.

Hablar de continuidad no es poca cosa, teniendo en cuenta que  jóvenes  que habitan lugares como Palmar Grande, poblado de 3 mil habitantes, en la provincia de Corrientes, Argentina, que carecen de posibilidades para la continuidad en su formación académica, las tengan gracias a que en este caso una Institución educativa genere oportunidades, aún en contextos desfavorables.

Ahora, detengámonos en el desarrollo local para el desarrollo de la comunidad, para ello consideré necesario encontrar definiciones del “desarrollo comunitario”.  Para Zárate (2007), en los últimos 40 años hablar de comunidad, desarrollo comunitario y desarrollo de la comunidad se ha convertido en un tema del que es difícil extraerse. Estos conceptos siempre están presentes, entre otras razones porque la realidad, siempre cambiante, da muestra constante de la necesidad de abordarla de formas distintas.

En 1956 la ONU adopta una noción de “desarrollo comunitario”, como “el conjunto de procedimientos por los cuales los habitantes de un país unen sus esfuerzos a los de los poderes públicos con el fin de mejorar la situación económica, social y cultural de las colectividades, de asociar estas colectividades a la vida de la nación y permitirles contribuir sin reserva al progreso del país”.

Ander-Egg (2005), define al desarrollo de la comunidad como objetivo lograr que las comunidades impulsen su propio desarrollo y resuelvan sus problemas más agudos. He aquí donde en comunidades pequeñas, con escasos recursos, podrían usar esa ingeniería creadora para que uno de sus objetivos a lograr sea brindar a sus jóvenes habitantes la posibilidad de crecimiento encontrando esa sinergia necesaria donde puedan crear lazos con otras instituciones y brindarles la posibilidad de continuidad académica.

Animarnos al desafío de movilizar a todos los actores sociales de una comunidad para  alcanzar esos objetivos concretos de la enseñanza y educación.

Para Gómez Jara (1996:15-16), el desarrollo comunitario es: un proceso, porque contiene una progresión de cambios, un método, porque es un camino a recorrer y un programa, donde se concretizan los pasos del proceso y del método. Encuentro aquí una definición concreta, que nos puede permitir llegar más a la realidad.

Destacar que el desarrollo local es el desarrollo comunitario, y no hay desarrollo comunitario sin desarrollo personal, es importante.

Es trascendental lograr el desarrollo de una comunidad porque  ayuda a mejorar, crecer a las personas, sobretodo construyendo proyectos sostenidos en el tiempo que consigan apoyar a las personas y comunidades.

La “conciencia de pertenencia”, planteado por Ander Egg,  uno de los soportes vertebradores  del concepto comunidad, que los actores puedan sentirse parte de su comunidad para lograr ese desarrollo, como Elca, su sentido de pertenencia la lleva al deseo de crecer pero con la idea de volver a su espacio para ayudar al crecimiento de su comunidad. Ese proceso, programa y método, como lo definió Gómez Jara,  llevado a cabo con sentido de pertenencia planteado por Ander Egg, sería darle un sentido a ese desarrollo comunitario.

Para que estas ideas de desarrollo de lo local sean fundamentales, es importante que los actores locales actúen de manera estratégica, superando diferencias para que no se transformen en obstáculos y esos proyectos sean duraderos.

Tener en cuenta estas experiencias es para destacar y rescatar porque es la manera de encontrar continuidad pedagógica, que esa articulación no se detenga en la escuela primaria, que pueda continuar en el nivel secundario con el nivel superior, con la participación de todos para alcanzar logros culturales, sociales en sus comunidades.

Sin dudas, este es el rumbo, involucrarse, comprometerse en la búsqueda de estrategias que permitan la articulación y asegurar la continuidad en la formación académica de los jóvenes. El camino es el trabajo en conjunto, coordinación entre los  niveles educativos.

El desarrollo comunitario es el desarrollo local, con una comunidad con desarrollo socio productivo, autosustentable, donde el capital educativo es el factor potencial, teniendo en cuenta que la educación es uno de los instrumentos más poderosos para reducir las desigualdades y la pobreza.

Quizás es un momento para detenernos y poder reflexionar sobre la importancia del capital educativo, ese capital para dejarles a sus hijos. Ayudarlos a aumentar ese capital, y  no es solo hablar de lograr títulos, sino el conjunto de recursos intelectuales, afectivos, académicos que son los que  van a permitir que los jóvenes  puedan enfrentar de la mejor manera posible los retos de la vida, que cada vez se plantea más complejo. Para esto es interesante elevar el capital cultural de la sociedad en la que vivimos, porque la escuela se nutre de ese capital.

Que la educación encuentre modos de llegar a lugares, hogares, es una buena señal, porque creer que tener continuidad educativa es asistir a la escuela, Universidad o participar a distancia, solo son modalidades, pero no es todo, existen otros manera de tener recorrido de aprendizaje, creando otras alianzas, otras dinámicas con los estudiantes. Se trata de no perder el lazo educativo.

Si dirigimos la mirada al Nivel Inicial y Primario, podemos detectar esa continuidad pedagógica bien marcada, porque hay un trabajo generado por los actores que participan de esta etapa escolar, maestros, directivos, supervisores,  garantizan la continuidad pedagógica, las oportunidades están generadas.

En este tiempo de pandemia, a pesar de no asistir o presenciar por momentos, la continuidad nunca estuvo en peligro, la escuela estuvo presente, aprendiendo nuevas modalidades, sosteniendo la escolaridad y continuidad del proceso enseñanza aprendizaje. El acompañamiento estuvo y es necesario rescatar, porque a pesar del momento crítico la escuela siguió generando oportunidades. El docente se involucró y dio el presente a pesar de las dificultades.

Es importante subrayar que la escuela en este tiempo de pandemia  tuvo que reinventarse, modificar sus prácticas pedagógicas para que la educación a distancia sea posible en este contexto, los docentes con gran profesionalismo lo hicieron posible, llevando  adelante y sosteniendo la continuidad pedagógica de los alumnos, intentando mantener el vínculo con los chicos de todas las maneras posibles, un lazo no solo pedagógico, sino también conteniendo la parte emocional.

La educación depende de la sinergia de los actores comunitarios, donde la escuela es parte fundamental, estratégica… Los procesos educativos que tienen como punto de referencia a la comunidad centran sus propósitos en el desarrollo de todos los grupos sociales que conforman el colectivo. De este modo, no se trata de procesos individuales orientados únicamente a la mejora personal sino que la educación cobra sentido cuando se lleva a cabo en dinámicas compartidas donde todos tienen algo para enseñar y aprender. (Educación Vol. XXVI, N° 51, septiembre 2017). La escuela no es un agente independiente del resto de las organizaciones sociales.

Ahora bien, esa articulación que existe entre los niveles anteriormente mencionados, ahora hay que buscar articular el Nivel Primario con el Secundario y Universitario para que esa continuidad no se pierda. Formar equipos de trabajos con actores de todos los niveles para lograr coherencia curricular y encontrar las estrategias para que ese proceso de enseñanza aprendizaje no se esfume y evitar el abandono escolar de los alumnos.

El compromiso es desde las escuelas, trabajando en equipo, ocupándonos  de la cohesión, porque no solo importa formar equipos de trabajos, sino encontrar integración, compromiso, participación activa para un objetivo común. Ya no podemos pensar en una educación aislada, porque no sirve.

En el caso de la experiencia de Elca, es de destacar que la universidad busque captar estos jóvenes con deseos de crecimiento, encontrando medios –becas- para darles oportunidades de continuidad y crecimiento. Por eso la idea de replicar estas experiencias, pero no solo quedarnos con la experiencia misma, sino buscando reflexionar para poner a la luz la función de la educación y cómo es posible articular, abriendo las puertas en todos los rincones de un territorio.

Encontrar las maneras de seguir creando vínculos es la clave, vivimos en un mundo interconectado, imposible estar desligados de la realidad, ya no podemos desconocer lo que sucede.

Es momento de trabajar para que la conectividad llegue a cada uno de los rincones del planeta, creando planes, proyectos sólidos, serios para que todos los jóvenes tengan acceso a la educación, porque seguimos creyendo firmemente que no hay desarrollo sin educación.

Para concluir, es importante destacar que la experiencia de Elca sea una motivación para muchos, y pensar en lo importante que sería  reconsiderar y unir las distintas etapas de la educación.

Tengamos en cuenta lo que manifiesta el Informe de la Unesco de la Comisión Internacional sobre la Educación para el Siglo XXI, “Se exige mucho al docente, incluso demasiado, cuando se espera que calme las carencias de otras instituciones también responsables de la enseñanza y la formación de los jóvenes. Mucho se le pide, mientras que el mundo exterior entra cada vez más en el establecimiento educativo, en particular a través de los nuevos medios de información y comunicación. Así pues, el docente se encuentra ante jóvenes menos apoyados por las familias pero más informados. Por consiguiente, debe tener en cuenta ese nuevo contexto para hacerse escuchar y comprender por los jóvenes, para despertar en elles el deseo de aprender y para hacerles ver que la información no es conocimiento, que éste exige esfuerzo, atención, rigor y voluntad”.

Pensar en una educación con sentido comunitario implica cambiar el paradigma de la función docente dentro de las sociedades. El planteamiento de proyectos educativos que parten de la reflexión, la flexibilidad, la participación en el establecimiento de acuerdos y la búsqueda del bienestar en todas las personas implica desmontar la idea de que los docentes son ejecutores de planes educativos y afirmar que son participantes de un planteamiento formativo que no es ajeno a ellos.- Alma Arcelia Ramírez Iñiguez-

Daniel A. Traverso

Daniel A. Traverso

Docente y Columnista

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Fuentes:

https://www.eumed.net/
https://red.pucp.edu.pe/
https://www.elconfidencial.com/
https://blogs.worldbank.org/

Apuntes sobre el desarrollo comunitario – Arizaldo Carvajal Burbano – Primera edición digital: Eumed.net, Universidad de Málaga-España, Julio de 2011

“Aproximación al concepto de comunidad como una respuesta a los problemas del desarrollo rural en América Latina”, en Contribuciones a las Ciencias Sociales, Octubre 2012.

La educación con sentido comunitario: reflexiones en torno a la formación del profesorado ALMA ARCELIA RAMÍREZ IÑIGUEZ* Cátedras CONACYT – México Programa Interdisciplinario sobre Política y Prácticas Educativas (PIPE-CIDE)

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