APRENDER ESTRATÉGIAS DE CÁLCULO MENTAL PARA MEJORAR TU AUTOESTIMA.

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Es muy común encontrar cada vez más alumnos estudiando en etapas de secundaria o bachillerato que tienen problemas o dificultades con el cálculo mental.

Normalmente tienen a suplir esas carencias con ayuda de la calculadora o la tecnología en general. Si no me acuerdo de las tablas de multiplicar, ¿Para qué saberlas ahora que ya puedo utilizar el móvil o una calculadora para hacer mis cálculos?

Picar botones que llevan a un resultado al apretar el símbolo de = sin entender en definitiva lo que sucede mientras tanto la verdad es que no tiene mucho sentido.

La resolución de situaciones de aprendizaje significativas o la elaboración de estrategias de resolución de problemas parece que no lleve incorporada la necesidad de tener un buen cálculo mental y la verdad, nada más lejos de la realidad.

Yo creo que una de las cosas más importantes para un estudiante en la etapa de secundaria, sobre todo teniendo en cuenta el momento vital que está pasando (hablamos de la adolescencia) es que se sienta seguro de que lo que está intentando aprender tenga un sentido para su persona.

Un estudiante que cursa estas etapas pretende en muchos momentos la recompensa inmediata, que le hagan explicaciones sin muchos rodeos, y si puede ser con un video mejor, que se lo pongan fácil, vaya (huy… estoy generalizando mucho, lo sé).

Pero si realmente un estudiante de hoy en día busca eso en general, contrarrestar toda esa inercia con buenos procesos de investigación y análisis que permitan momentos de reflexión tanto individuales como colectivas y que además ayuden a una comprensión profunda del porqué pasan las cosas debería ser uno de los objetivos de muchos docentes (tanto los nuevos como de los de siempre).

Aprender estrategias de cálculo mental y que los estudiantes puedan darse cuenta de que hay maneras mucho más sencillas de simplificar expresiones, no solo numéricas, sino también algebraicas y además sin necesidad de picar botones,  hacerlo de forma que puedan discutir, investigar por sí mismos, que puedan compartir en pequeños grupos las conclusiones a las que llegan, que puedan formular hipótesis y observar si se cumplen o no… y sobre todo que lo puedan hacer en un entorno donde aparece la figura del docente (en la escuela, por tanto), figura que para ellos ha sido, es y siempre será fundamental en el desarrollo personal.

También que lo puedan hacer sin el agobio del calendario, los exámenes ni el dichoso currículum que parece que nunca se acaba, es decir, dándoles tiempo para disfrutar de lo que están intentando aprender.

En el siguiente video, intento mostrar un ejemplo de investigación para llevar al aula, pensado para alumnos de últimos cursos de primaria o primeros de secundaria, pero en general y en esencia, pensados para todas aquellas personas que quieran disfrutar de las matemáticas un buen rato.

Cuando se aprenden los múltiplos y los divisores se hacen en un contexto normalmente muy relacionado a la divisibilidad, igual que la descomposición factorial aparece muy ligada siempre al proceso de la raya.

Cuando después los alumnos llegan a la secundaria, el repaso en el primer curso se hace rápido, como dándolo por hecho, puesto que parece que lo que se ha aprendido en primaria ya se debe tener asimilado (huy… parece que vuelvo a generalizar mucho otra vez).

Para mí, la mejor manera para que un alumno entienda un concepto matemático es que lo vea útil para resolver el problema que tiene por delante. Si no lo ve útil, lo aprenderá sin demasiado interés y seguramente lo acabará olvidando con el tiempo. Y eso es lo que ocurre con los conceptos de múltiplo, divisor, descomposición factorial, factor o demás aspectos relacionados. Que cuando se hace más necesario relacionarlos entre ellos ya se ha olvidado lo fundamental y se tiende a mecanizar en exceso (o echar mano de un aparato tecnológico que haga el esfuerzo por ti).

Ayudemos a los alumnos, por tanto, a conectar conocimiento, a reaprender lo que representa que ya saben, pero desde otros puntos de vista. Ayudémosles a investigar, a formular hipótesis, a demostrar afirmaciones o buscar contraejemplos que las refutan. Hagamos de nuestros alumnos personas más competentes y démosles la oportunidad de incorporar todo aquello que necesiten para que su proyecto de vida (ahora parece que se llama perfil de salida) sea el que más les convenga a cada uno.

El video anterior es solo una pequeña muestra de lo que estamos preparando desde Math4life, un proyecto en construcción, pensado para alumnos y docentes, pero también para familias que quieren ayudar a sus hijos a mejorar el aprendizaje significativo de las matemáticas.

Muchas gracias por todo y hasta pronto.

Santi González González

Asesor en Educación Matemática

Licenciado en matemáticas por la UAB (Universidad Autónoma de Barcelona).

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