ANOTACIONES SOBRE NEUROEDUCACIÓN

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¿Es necesario que los maestros sepan y apliquen neurociencia en sus prácticas educativas?

El boom de todo lo relacionado con el prefijo “neuro” es indiscutible. La neurociencia llegó para aportar a diversas, y aparentemente no relacionadas entre sí, disciplinas. Era cuestión de tiempo para que la pedagogía se hiciera de algunas herramientas y principios de la neurociencia para sí. En lo personal me he convertido en un apasionado de la neurociencia aplicada a diversas disciplinas: liderazgo y gestión, educación y desarrollo personal. Pero, como debe ser natural, me he cuestionado sobre esta y su importancia en el ambiente educativo, Me he planteado las siguientes:

  • ¿El fenómeno de la neuropedagogía es solo algo de moda o una disciplina que viene a mejorar la práctica educativa?
  • ¿Será pasajera?
  • ¿Puede un docente hacer uso de las neurociencias?
  • ¿Es necesaria para la práctica educativa?

Le temo a la educación liquida. Aquella que se caracteriza en la adopción de las “novedades” del momento y su aplicación hasta la aparición de otra. Una educación que importantiza más el método que el principio. Una concepción de la educación sin raíces que varía según la moda del momento (por no decir capricho).De ahí la necesidad de cuestionar el rol de la neurociencia en la enseñanza. ¿Moda, corriente? Pienso que se pierde tiempo en agrupar a la comunidad y las practicas pedagógicas en corrientes. El problema de las modas y las corrientes pedagógicas es que han demostrado ser pasajeras. Otro problema es su selectividad. Aceptar una presupone el rechazar lo plantado por otra. Opto por ser “integracionista”. Tomar lo mejor, aplicable y con resultados de las diversas corrientes pedagógicas y metodologías a fin de producir una enseñanza con resultados.

La neurociencia, más que una novedad, debe ser vista como un aporte que enriquezca la educación. No un fin, sino un medio. No debemos esperar que todos nuestros docentes sean neurocientíficos; pero si que puedan aplicar principios elementales de neurociencia en sus acciones. Para lo anterior es obligatorio que respondamos sinceramente la pregunta del encabezado: ¿es necesario que los maestros y maestras sepan y apliquen neurociencias en sus prácticas educativas?

Y, porque es importante, volvamos repasar el concepto de neurociencia.

¿Qué es neurociencia? Si, reconozco que se ha escrito y hablado mucho de ella. Pero ¿en verdad se comprende lo que es? Hay que entender que la neurociencia es un mosaico de disciplinas. “Cada una de las ciencias que, desde diversos puntos de vista, estudian el sistema nervioso del ser humano” (Beiras, 1998). La “especialidad científica que se dedica al estudio integral del sistema nervioso, teniendo en cuenta sus funciones, estructura y otros aspectos”[i]. Rocha – Miranda(2001) afirmaban, sobre su empleo en la actualidad, que corresponde “a la necesidad de integrar las contribuciones de las diversas áreas de la investigación científica y de las ciencias clínicas para la compresión del funcionamiento del sistema nervioso”. Su propósito general, según declaraciones de Kandel, Schwartz y Jessell (1997), es el “entender como el encéfalo produce la marcada individualidad de la acción humana”[ii].

La neurociencia estudia la relación entre ambiente, aprendizaje y plasticidad cerebral con la conducta (Kandell, Schwartz & Jessell, 1997). Los mismos, mediante descubrimientos recientes, poseen un impacto en el desarrollo del individuo.

En el aspecto educativo la importancia de estos elementos, su relación con la conducta radica en que:

AMBIENTEEl entorno en donde nos desempeñamos y adquirimos nuestros aprendizajes. Se lo divide en:   El medio geográfico y social en que se desenvuelve el estudiante. Es la zona en donde el niño y la niña obtienen sus primeros saberes y refuerzan los dotados por la escuela (hogar, comunidad; etc.)   Los entornos adecuados para facilitar el proceso de enseñanza – aprendizaje a partir de las características del estudiante (edad, género, tipo de inteligencia; etc.). Se les denomina ambiente de aprendizaje (aulas, laboratorios; etc.)  
APRENDIZAJEEs la cualidad de aprender. De adquirir conocimientos teóricos y prácticos a partir de la transformación de la corteza cerebral y manifestada en acciones. El aprendizaje puede ser:   Activo. Mediante la puesta en práctica de los saberes adquiridos o la experiencia en determinada situación del estudiante.   Pasivo. Teórico. Al adquirir información y procesarla mediante las funciones mentales.  
PLASTICIDAD CEREBRALLa cualidad del cerebro de modificar su estructura física y cognitiva a partir de los saberes y experiencias adquiridas mediante el aprendizaje. La modificación se produce:   Por experiencia. Cuando la persona busca las soluciones a diversas problemáticas.   Cognitivo. Adquisición de información y procesamiento de esta a través de las facultades mentales (pensar, razonar, memorizar, etc.)

La conducta es la “forma en cómo accionamos y reaccionamos ante las situaciones cotidianas”. La educación determina el tipo y nivel de conducta manifiesta. La neuro pedagogía estudia cómo la educación es capaz de modificar la conducta de la persona.

Si nota elementos de la psicología en lo planteado, no es sorpresa. Cabe destacar que la neurociencia es una “disciplina que incluye muchas ciencias que se encargan de estudiar el cerebro de forma inter, multi y transdisciplinario. De ahí sus ramificaciones (áreas especializadas de estudio / aplicación).

Aportes de la neurociencia a la educación

Tanto la neurociencia como la educación tienen como foco principal la persona (más directamente los procesos mentales que inciden en su desarrollo). En lo que tiene que ver con la enseñanza – aprendizaje busca que los docentes, mediante una comprensión de las funciones cerebrales y su relación con el ambiente, gestionen prácticas pedagógicas efectivas. Geake (2002) expuso que “si el aprendizaje es el concepto principal de la educación, entonces algunos de los descubrimientos de la neurociencia pueden ayudarnos a entender mejor los procesos de aprendizaje de nuestros alumnos y, en consecuencia, a enseñarles de manera más apropiada”. Diversos autores afirman que el descubrimiento más novedoso en educación es la neurociencia y todo lo relacionado con el estudio integral del cerebro. Aprender sobre el cerebro y sus funciones tanto biológicas (mediante el uso de tecnologías de imágenes no invasivas) como mentales (mediante estudios) supone que el docente posee una mayor comprensión de la manera en cómo los estudiantes aprenden. También, a partir de esto, el poder elaborar estrategias y acciones de enseñanza a partir de las formas de aprender identificadas.

En muchos casos los descubrimientos científicos de la neurociencia solo confirman lo que la pedagogía ha afirmado. Algunos descubrimientos fundamentales de las neurociencias, su relación con los mecanismos de aprendizaje humano, han manifestado los siguientes:

  1. Plasticidad cerebral. El aprendizaje cambia la estructura física del cerebro.
  • A raíz de los anteriores se produce una alteración de la [re] organización funcional del cerebro.
  • Distintas áreas cerebrales pueden estar listas para aprender en tiempos diferentes (el desarrollo cerebral y cognitivo no es el mismo para todos).
  • La dinámica cerebral y la maleabilidad de este a partir de la experiencia (Bransford, Brown y Cocking 2000).
  • El desarrollo es también un proceso activo que obtiene información a partir de la experiencia.

Es necesario comprender que, debido a lo complejo el cerebro y sus procesos, la neurociencia no ofrece todas las respuestas en lo que tiene que ver con todas sus funciones. Solo nos da pinceladas. Como educadores es importante aprovechar las luces que la neurociencia nos ofrece para entender en gran parte los factores biológicos y cognitivos que influyen en el aprendizaje. Es nuestro deber comprender la mente de nuestros estudiantes. Conocer los mecanismos básicos que imperan en la misma. Es interesante los siguientes comentarios acerca de la importancia de estudiar y comprender las funciones mentales:

“Tratar con las mentes humanas es la obra más delicada en la cual los hombres estuvieron alguna vez ocupados”[i]

“Es deber de toda persona, para su propio bien y el de la humanidad, conocer las leyes de la vida y obedecerlas con toda conciencia… Deberían estudiar la influencia de la mente en el cuerpo, la del cuerpo en la mente, y las leyes que los rigen”. 

El siguiente cuadro comparativo busca dar un vistazo a la relación entre educación y neurociencia a partir de como ambas tienen a la persona (y todos los aspectos de esta) como su foco central.

EDUCACION   NEUROCIENCIA
El cerebro es su campo de estudio   El cerebro es su campo de estudio
Mediante la enseñanza busca la modificación de la conducta Mediante la enseñanza y la experiencia se concibe la modificación cerebral y conductual.  
Reconoce que el estudiante manifiesta diversas maneras de procesar la información (tipos de aprendizaje)   Expone como las distintas áreas cerebrales aprenden en tempos específicos.
Busca el fortalecimiento de las diversas manifestaciones del pensamiento Expone las características del pensamiento y como este se manifiesta a partir de la necesidad.  
Concibe la importancia de la salud física como garantiza para el aprendizaje.  Promueve el cuidado de los órganos cerebrales y corporales para garantizar un desarrollo mental eficaz.  
Aplica métodos de enseñanza acordes al contexto del alumno. Define cuales métodos seria eficaces al momento de ensenar.

¿Es necesaria la neurociencia en la enseñanza?

A partir de lo antes expuesto, la respuesta lógica seria sí. La comprensión de las funciones cerebrales y cómo las mismas inciden en el aprendizaje permitirían a los docentes el articular estrategias eficaces para la gestión de sus contenidos a partir de la realidad mental del estudiante. La neuropedagogía (la integración de los principios neurocientíficos a la enseñanza) facilitaría lo antes expuesto. Es verdad la necesidad de, en este aspecto, fortalecer los saberes de los docentes.

La neuropedagogía (integración de la neurociencia y la educación) hace de las edades biológicas / mentales, carácter, emociones, tipos de inteligencia y formas de aprendizaje del estudiante el punto de partida para una planificación educativa más enfocada en el / ella. Permite al docente, a partir de la comprensión de las anteriores, el seleccionar los métodos, acciones y recursos que sirvan para gestionar saberes de manera efectiva.

En otras entregas nos enfocaremos en diversos aspectos de la personalidad del estudiante, a partir de lo revelado por las investigaciones neurocientíficas, y las estrategias de abordajes para la enseñanza.

Victor Manuel Betemi Rawlins

Victor Manuel Betemi Rawlins

Técnico del Área de Proyectos del Ministerio de Educación de la República Dominicana.

Técnico Docente en Gestión, Proyectos y Programas Especiales.
Licenciado en Educación Básica
Magister Tecnología Educativa
Diplomado en Psicología.
Diplomado en Historia y Geografía.

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FUENTES CONSULTADAS:

[i] WHITE, Ellen; Testimonios para la Iglesia, tomo 3, página 269 (1873) 442


[i] Extraído de https://definicion.de/neurociencia/

[ii] SALAS Silva, Raúl; “¿La educación necesita realmente de la neurociencia?”; 2003, Limache, Chile. Enlace de articulo: https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0718-07052003000100011

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