La Educación Física componente esencial en la formación del cuerpo y la motricidad

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La salud no se concibe ya en un sentido solamente físico, sino como el estado de equilibrio entre el individuo y el medio que lo rodea.

La Cultura Física y el deporte constituyen actividades consustanciales a la naturaleza biológica y social del ser humano; que su origen, desarrollo, organización y vigencia social parten de la esencia biológica del movimiento como factor determinante de la vida; y que la capacidad de moverse del hombre es la esencia de su estructura anátomo-fisiológica, en tanto que la dirección, objetivos, características, intensidad y volumen del movimiento como expresión física supone su base social, sus características técnicas, sus propósitos educativos-formativos, de salud y recreación, de competición popular o de alto rendimiento. Esta realidad que conforma la clasificación de los ejercicios físicos que dan nombre a su aplicación, que permiten ordenar métodos e integrar sistemas y sub.-sistemas, fue siempre reconocido, utilizada, estudiada y aplicada de forma sistemática con el más amplio, definitivo y claro concepto de beneficio para el hombre, de progreso y bienestar para elevar los límites del rendimiento motor y las capacidades funcionales sobre la base siempre de su condición de ser social.

Se mantiene, la secular posición de que la Cultura Física y el Deporte es una necesidad orgánica, biológica y social del ser humano; que no se puede olvidar en los mecanismos educativos y formativos que respalda la conocida frase”: Sin Educación Física no hay Educación Integral.”

Por ende, la Educación Física constituye un componente fundamental en el desarrollo de la personalidad y del educando en nuestra sociedad, que tiene como objetivo: el desarrollo de capacidades y habilidades físicas, la transmisión de conocimientos y el desarrollo de cualidades psíquicas y físicas de la personalidad. Para ello cuenta con el ejercicio físico como medio fundamental que a su vez tiene su fundamento en el movimiento humano. Por supuesto que no todo movimiento es un ejercicio físico.

Está fuera de discusión que es el hombre como ser racional el único capaz de transformar en su beneficio el mundo que lo rodea y a la vez transformarse a sí mismo en aras de su superación.

Las sociedades actuales identifican la educación física con la especificidad de la formación del cuerpo y de la motricidad, y la comprometen con la recuperación de la riqueza motriz, con todo lo que ella implica de equilibración intelectual y psíquica, y, por ende, con el mejoramiento de la calidad de vida. La salud no se concibe ya en un sentido solamente físico, sino como el estado de equilibrio entre el individuo y el medio que lo rodea.

Las actividades  físicas no sólo proveen al indispensable mejoramiento funcional de la persona, sino que también promueven perspectivas diferentes en el abordaje y manejo del conocimiento, operando  tanto  sobre  la organización psíquica e intelectual cuanto en el plano práctico, instrumental, y comprometiendo a la totalidad de la persona en comportamientos que diferencian e integran sus múltiples dimensiones, disociándolas y reagrupándolas indefinidamente de manera activa y compleja, según las exigencias de las situaciones concretas a resolver.

Por tanto, la formación de personas íntegras, solicitud central de la sociedad a la educación, supone que los niños aprendan a relacionarse con el propio cuerpo y el propio movimiento, porque éstos constituyen dimensiones significativas en la construcción de la identidad personal. Con el cuerpo y el movimiento las personas se comunican, expresan y relacionan, conocen y se conocen, aprenden a hacer y a ser. Cuerpo y movimiento son componentes esenciales en la adquisición del saber del mundo, de la sociedad, de sí mismo y de la propia capacidad de acción y resolución de problemas.

La Educación Física como fenómeno social fue considerada desde tiempos antiguos como algo que podía solo potenciar aspectos físicos y por ende solo le correspondería atender o incluir aquellos ejercicios que tributaran directamente con el desarrollo de capacidades físicas.

En  la  escuela,  la  educación  física  se  desarrolla  mediante diversas   actividades   de  carácter  físico  –   deportivas   y recreativas  que se practican de forma obligatoria u opcional,  dentro  y  fuera  de  la  escuela  y donde  la  clase  constituye   la   forma fundamental   de   organización  del  proceso  de   enseñanza   – aprendizaje.

Este lugar preponderante de la clase se fundamenta en el hecho de que  en  ella se dan las condiciones necesarias  para  fundir  la instrucción y la educación en un proceso único y permite desarrollar en los alumnos,  mediante una labor de orientación sistemática,  las capacidades perceptivo – motrices, físico – motrices cognitivo – motrices, afectivas,  así  como  formar actitudes, normas y valores.

La Educación Física tiene como objetivo el desarrollo de capacidades y habilidades físicas, la transmisión de conocimientos generales y el desarrollo de cualidades psíquicas de la personalidad; para ello cuenta con el ejercicio físico como medio fundamental. Los ejercicios de la clase de Educación Física son movimientos seleccionados pedagógicamente, que influyen de manera positiva en el desarrollo de las capacidades físicas, en el dominio de las habilidades motrices, en la aplicación de los elementos técnicos deportivos y en el desarrollo de esferas importantes de la personalidad.

La clase de Educación Física constituye el acto pedagógico en el cual se van a concretar los propósitos instructivo – educativos y las estrategias metodológicas previstas en la programación docente, último nivel de concreción del diseño y desarrollo curricular.

Por tanto la clase de Educación Física debe proyectarse como una forma entretenida y amena para que el estudiante desarrolle eficazmente sus capacidades físicas, objetivo en el cual juega un papel primordial la creatividad del profesor para hacer de la práctica de deportes un momento esperado por el estudiante. Unido a ello es imprescindible la creación por parte del profesor de técnicas nuevas que incentiven el interés de sus educandos hacia la práctica deportiva.

Agradecemos la colaboración de Felipe Fermín Quintero Figueroa

VILMA BRITO LOSADA

Vilma Brito Losada

Nacida en Cienfuegos, Las Villas, Cuba. Máster en Educación, Licenciada en Educación en la Especialidad de Defectología, especialización en Oligofrenopedagogía. Actualmente se desempeña como Pedagoga del Centro de Diagnóstico y Orientación de Cruces, provincia de Cienfuegos.  

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